Cuando se trata de informar sobre el conflicto palestino-israelí o árabe-israelí, la suprema mayoría de los periodistas se permiten licencias profesionales que en otros escenarios no se permitirían. Hace unos años, Juan Miguel Muñoz, el entonces corresponsal español del diario El País, afirmaba entre colegas que él estaba allí para hacer “periodismo de ocupación”, mientras que el periodista Javier Martín, jefe de la española EFE en Israel-Palestina hasta que fue transferido por su baja valía profesional, declaró hace pocas semanas en una entrevista para La Vanguardia de Catalunya que no había paz en Oriente Medio simplemente “porque Israel no quería”.