Un estudio de conductas y resonancias magnéticas a más de 5.000 personas concluyó que el órgano no tiene mayores diferencias por pertenecer a uno u otro sexo: «Están hechos de mosaicos únicos», aseguran.
Un estudio de conductas y resonancias magnéticas a más de 5.000 personas concluyó que el órgano no tiene mayores diferencias por pertenecer a uno u otro sexo: «Están hechos de mosaicos únicos», aseguran.
Gal Lusky, nacida en el kibutz Hukuk, ex azafata, no creía que llegaría hoy a estar viva. Es que la actividad humanitaria que despliega desde hace más de dos décadas, la lleva asiduamente a sitios peligrosos, de los que jamás tiene certeza que logre salir.
Hay un dicho antiguo muy desagradable en algunos países árabes: las mujeres pertenecen solo a sus hogares y maridos. No deben ser educadas, ni trabajar, ni tener una opinión. Esta creencia, lamentablemente, todavía predomina en algunas áreas del mundo árabe. Sin embargo, las mujeres y los hombres árabes modernos, educados y de convicciones férreas consideran este adagio como algo retrógrado e inadecuado.
Paul Auster, escritor americano de origen judío, dice: “Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia.” En pleno siglo XXI, el imaginario colectivo tiende a pensar que esta frase refiere a las minorías. Después de todo, ¿dónde podemos encontrar hoy en día un grupo mayoritario oprimido? Parece difícil encontrar un antecedente más reciente que el del Apartheid sudafricano. Y, sin embargo, nuestra sociedad continúa siendo testigo silencioso de una situación similar: la negación de los derechos de la mujer en el mundo árabe