Sionismo y antisemitismo. Vieja Europa y advenimiento de la modernidad. El mundo de la seguridad, como lo llamó Stefan Zweig en sus memorias, frente al incipiente estallido de la más cruenta violencia. Y, como eje vertebrador, la Viena de los años de la belle époque –el periodo que iría desde 1870 hasta la Gran Guerra– que vería el surgimiento de las teorías de Sigmund Freud, que escucharía las impactantes partituras de Arnold Schönberg, que leería la literatura psicológica de Arthur Schnitzler o seguiría con asombro el rabioso periodismo de Karl Kraus. Es lo que retrata de modo formidable Jacques Le Rider, intelectual de origen griego pero adopción francesa, en éste, libro de 2013 traducido por Laura Claravall.
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