El joyero ecuatoriano, Pedro Maldonado, se inspiró en técnicas de orfebrería inca para crear el sevivón (trompo hebreo) más valioso del mundo que gira sobre la punta de un diamante invertido. Maldonado recibió ese encargo especial de Shaina Stolik, esposa del rabino Leibel Stolik, de Palm Beach, en Florida, donde trabaja desde hace 25 años.