«Zara» se ha convertido en la primera persona en Reino Unido que recibe un mandato judicial para protegerla tanto de un matrimonio forzado como de una mutilación genital. La impactante historia de esta joven que vive en West Midlands, en el centro de Inglaterra, pone de relieve las presiones religiosas, culturales y sociales que deben enfrentar las mujeres de algunas comunidades del país.