Este liviano postre lácteo es perfecto para después de una gran cena – ¡es una pequeña y cremosa delicia! El secreto para mantener esta delicia liviana y ligera es mezclar ingredientes pre-batidos: ¡crema batida y queso crema batido! Con una galleta de corteza, puedes incluso prepararlo en Yom Tov o en Shabat — ¡no se necesita batidora o procesador de alimentos!