…una cosa es la legítima discusión entre las partes sobre cómo proceder para volver a negociar y solucionar el conflicto pendiente, y otra muy distinta es la opción del asesinato porque sí. A mansalva. Entre civiles en medio de un café. Y otra interrogante clave, que en realidad debería preocupar a mi criterio a los propios palestinos mucho más que a mí, es la reiteración de escenas conocidas de situaciones anteriores tras otros atentados: palestinos lanzando fuegos artificiales y repartiendo caramelos en Tulkarem, Gaza, Hebron, en señal de celebración, al enterarse que había habido muertos y heridos en Tel Aviv. Realmente, no me entra en la cabeza. No tiene nada que ver con ninguna discusión política, ni con derecha, izquierda, gobierno y oposición. Eso es celebrar la muerte. Y para colmo…durante el Ramadán, el mes más sagrado del calendario musulmán, en el cual según la tradición islámica, se abrió el cielo y comenzaron a escribirse los primeros capítulos del libro sagrado, el Corán.