En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), Mauricio Macri no mencionó a Irán, el principal sospechoso por el atentado a la AMIA. Pidió colaboración internacional para esclarecer los ataques terroristas que sufrió la Argentina en 1992 y 1994, pero no nombró a Teherán. El titular de la Unidad AMIA, Mario Cimadevilla, relativizó la omisión del Presidente, que generó quejas de la comunidad judía. Y resaltó que hay una orden del jefe del Estado de «agotar todas las vías nacionales e internacionales para clarificar» la causa.