La noche del 5 de septiembre de 1972, durante los Juegos Olímpicos celebrados en la Ciudad de Munich, en Alemania del Este y que llevaban por lema “Los Juegos Felices”, ocho terroristas palestinos encapuchados y armados con rifles de asalto, pistolas y granadas, escalaron la frágil cerca de de dos metros de alto que rodeaba las villas de las distintas delegaciones que asistían a los juegos. Si bien el Comité aún no acepta la petición de las viudas de guardar un minuto de silencio en la inauguración o clausura de los juegos, en esta ocasión el presidente del comité, Richard Bach inauguró el “Lugar de Duelo”, un lugar que estará en todas las Villas Olímpicas de ahora en adelante.