El viejo Claude Lanzmann no cae bien a mucha gente. Tiene muy mal humor. No se calla nunca. Y siempre tiene algo que decir. No es casualidad que sea él, un prodigio de perseverancia, el autor de la mayor obra de investigación periodística jamás hecha y filmada… Estaba hace unos días en Berlín el anciano periodista para enterrar a la escritora y actriz Angelika Schrobsdorff, con la que había estado casado diez años y que había muerto el 31 de julio a los 88 años. Se hospedó en el hotel Kempinski como habitualmente desde 1986 cuando estrenó en Berlín Oeste la Claude Lanzmann Shoah… Con la mirada absorta sobre el listín de prefijos, dice que notaba que faltaba algo y era eso, la ausencia de Israel, justo antes de Italia. No sería quien es si no se hubiera puesto a indagar por qué esa ausencia de Israel.