El Ministerio del Interior de Francia ordenó el cierre de cuatro mezquitas que seguían una “ideología radical”, con lo que se suman a decenas más que han sido clausuradas desde los ataques del 13 de noviembre del año pasado. El estado de excepción declarado en Francia permite el cierre de lugares de oración donde se corra el riesgo de que los sermones inciten al odio, a la violencia o a actos de terrorismo.