Siempre que paso por la calle Eguilaz, me llama la atención un ensanche que hay a la derecha. Allí no queda mucho más que un negocio de lotería y un antiguo centro comercial abandonado. Es la calle Judería. Con este nombre, se conocían a los barrios en los que durante la Edad Media vivía la población judía de la ciudad. Y en el caso de Jerez, esta es su historia.