La adolescente judía Ana Frank y su familia pudieron ser encontrados «por casualidad» en su apartamento secreto de Ámsterdam, y no como consecuencia de una delación como siempre se ha creído, según el museo que lleva su nombre. Un nuevo estudio sugiere que los policías que fueron a registrar la dirección donde se ocultaba la adolescente investigaban en realidad fraudes de cupones de racionamiento y trabajo ilegal, indicó la Casa Museo de Ana Frank en un comunicado publicado el viernes.