Este artículo no tiene como intención hacer una apología de los asentamientos ni de la política del gobierno israelí en favor de su expansión. Consideramos que a fin de garantizar la supervivencia de Israel como Estado judío y democrático, es clave que haya separación entre israelíes y palestinos, lo cual no va de la mano de dicha expansión. Tampoco por cierto del proyecto de ley promovido recientemente por la coalición de gobierno bajo el nombre de «regularización de tierras» que pretende legalizar retroactivamente los puestos no autorizados instalados en diferentes partes de Cisjordania (Judea y Samaria). A pesar de esta postura, la resolución adoptada este viernes 23 de diciembre por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, nos provoca un profundo rechazo. Y cabe recordar que si bien tienen sus críticas al gobierno, también partidos de oposición israelíes como «Yesh Atid» y » La Unión Sionista», expresaron su desaprobación.
Ver nota completa