La “Enciclopedia de los campos y los guetos”, que estará completa en 2025, ha documentado 42.500 sitios de persecución nazi – más de ocho veces más de lo previsto. Y el número sigue subiendo
La “Enciclopedia de los campos y los guetos”, que estará completa en 2025, ha documentado 42.500 sitios de persecución nazi – más de ocho veces más de lo previsto. Y el número sigue subiendo
El fallecimiento de Zygmunt Bauman obliga a actualizar lo que escribió en 1989 sobre el Holocausto. El motivo ha sido que el pasado mes de noviembre, un Juzgado de Instrucción de la provincia de Soria abrió un proceso penal por “asesinato” ante el conocimiento de que en una fosa común podían hallarse los restos de personas presuntamente asesinadas en 1936 por las fuerzas sublevadas. En su obra Modernidad y Holocausto analiza exhaustivamente los múltiples significados del Holocausto del pueblo judío y, sin obviar, la enorme tragedia que representó para ese pueblo “la bestialidad de los nazis”, dirige también su atención al Gulag y a Hiroshima. Porque, en estos tres supuestos, a los que deberíamos añadir los terribles crímenes cometidos por el franquismo, se expresa la capacidad humana para hacer el mal y los recursos que se instrumentan, en función de los procesos históricos, para, en algunos casos, banalizarlo.
El filósofo Jean-François Lyotard elaboró una metáfora para referirse a lo que significó el Holocausto (o Shoá), uno de cuyos engranajes centrales lo constituyó Auschwitz: fue como un gigantesco terremoto que devastó ciudades enteras y personas, pero también destruyó los sismógrafos que podían medir su magnitud. Así nos advierte de la extrema dificultad para comprender este descenso al salvajismo. Al respecto, decía el historiador Ian Kershaw: «Frente a Auschwitz, la capacidad de explicación del historiador resulta insuficiente». El lenguaje sólo puede expresar una parcela de esta liberación de la bestialidad.
Hace aproximadamente 500 años, Luis de Rodríguez Carvajal, un judío secreto viviendo en el terror de la Inquisición Española, escribió las siguientes palabras, poniendo en gran riesgo su vida: “Practicar judaísmo no es herejía, es la voluntad del Señor nuestro Dios”. El libro judío que escribió en secreto fue encontrado y está en exposición por primera vez en décadas.