Masada es una oportunidad para acercarse a la historia de una forma extraordinariamente viva y en un escenario de una espectacularidad y una belleza tan abrumadoras que uno llega a pensar que no del todo real, que dejan en el viajero un poso de incredulidad: ni siquiera viéndolo te lo acabas de creer. Mar Muerto: es el lugar más profundo de la tierra, es el agua más salada del mundo, es una superficie plana como un espejo en la que todo se refleja con precisión óptica; es esa atmósfera densa y silenciosa, un tanto mágica; es ese atardecer que hace diluirse a las montañas jordanas a sólo unos kilómetros pero que parecen en otra galaxia…