“No existe otra solución que la existencia de dos naciones…” afirma Montaner al plantearse por qué no ha sido posible la solución de dos Estados, uno israelí y otro palestino. Su respuesta: Básicamente, por la incapacidad de los árabes de aceptar que los judíos se reinsertaran en ese territorio que un día les perteneció, y al cual volvieron acosados por la inveterada costumbre de sus enemigos de maltratarlos, expulsarlos o asesinarlos a su antojo.