Todavía existen… sí… los ignorantes o simplemente mal intencionados, que creen legítimo negar la Shoá, alegar que nunca ocurrió. «Alegar» decimos, ya que cuesta creer que alguien medianamente normal en el mundo de hoy, realmente crea serio decir que el Holocausto no ocurrió. Es que ni siquiera es necesario haber estado allí, junto a las vías de los trenes de la muerte, en lo que quedó de las cámaras de gas y los hornos de restos humanos, para saber que los nazis asesinaron a la tercera parte del pueblo judío, seis millones de personas, entre ellas un millón y medio de niños.