Por una puerta en la sólida valla de seguridad que Israel construyó cuando estalló la guerra civil siria, entraron camiones enteros de suministros a poblados sirios cargados de costales de harina, generadores, medio millón de litros de combustible, materiales de construcción, toneladas de zapatos, leche en fórmula para bebés, antibióticos e incluso algunos vehículos y mulas. El ejército israelí llama a la ayuda humanitaria “Proyecto Operación Buen Vecino”. Comenzó en junio de 2016 a lo largo de la frontera entre Israel y Siria en los Altos del Golán.
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