Para Bob Stern es algo personal. Su padre tenía 40 años cuando sufrió un derrame cerebral. En respuesta, fundó una de las compañías más grandes del mundo para tratar derrames cerebrales, Micrus Endovascular (MEND), que Johnson & Johnson compró en 2010 por 500 millones de dólares. Dos meses después, conoció al emprendedor en serie e inventor israelí Yossi Gross, uno de los fundadores de Rainbow Medical, que lo invitó a Herzliya para que examinara un implante para tratar la hipertensión que se resiste al tratamiento con fármacos. La hipertensión, o presión arterial alta, es la principal causa de accidentes cardiovasculares, incluídos los derrames, que suceden cuando el flujo de sangre al cerebro se interrumpe o se reduce.