Irán ha detenido a 29 mujeres por negarse a llevar el hiyab, o velo. Esos actos de desafío inciden el estatus secundario de la mujer en la República Islámica, donde soporta una serie de leyes discriminatorias destinadas a reducir lo que se percibe como amenaza femenina a las normas sexuales y religiosas promovidas por el régimen.