Con el fútbol como motor contra el olvido, se presentará una exposición en el Museo River, donde se conocerán historias de historias de clubes y jugadores perseguidos. También la de una Liga armada en un campo de concentración. El caso de Emérico Hirschl, el entrenador húngaro que dirigió en Argentina y Uruguay, o el caso de un futbolista español que adoptó a un niño judío en Mauthausen. El fútbol puede ser una buena excusa para hablar del nazismo.