Tal como si el pronunciamiento respecto a Venezuela no fuera suficiente baldón, el gobierno uruguayo acaba de repetir su penoso desempeño negándose a apoyar en Naciones Unidas una condena a Hamás por su actividad confesadamente terrorista en Gaza. Probablemente porque considera que el conflicto es responsabilidad exclusiva de la política israelí, a la que sí sancionó por su proceder.