Barcelona sigue siendo uno de los principales objetivos del Estado Islámico (Daesh) ya que, además de los atentados de hace un año, se tiene información de que intentaron una acción criminal contra un centro comercial de la Ciudad Condal. El templo de la Sagrada Familia se ha convertido en una auténtica obsesión de los islamistas, por ser un edificio emblemático de la villa y por ser un centro de oración de la Iglesia Católica.