Hace setenta años, «nunca más» fue la respuesta a los horrores del Holocausto, pero el genocidio sigue ocurriendo. Existen preocupantes indicios de que puede volver a ocurrir en el lejano oeste de China. La semana pasada, en Londres, los judíos estuvieron junto a los musulmanes uigures para declarar «nunca más» –otros uigures de la diáspora están haciendo circular una exposición del mismo tema alrededor del mundo– y crear conciencia sobre los horrores que ocurren en la provincia china de Sinkiang. Miembros de la Organización René Cassin, la voz judía de los derechos humanos en el Reino Unido, se reunieron en un evento para conmemorar el 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en solidaridad con el pueblo uigur, el cual actualmente está enfrentando un horror.