El 19 de julio falleció la filósofa Ágnes Heller. En los obituarios se menciona su condición de superviviente del Holocausto; su disidencia frente al totalitarismo comunista y su exilio; y su papel como crítica del autoritarismo de Viktor Orbán y su democracia “iliberal”: el mandatario húngaro quiere hacer del liberalismo una palabra tan manchada como fascismo o comunismo y eso ella no lo podía consentir.