Sucot, en la milenaria historia del Pueblo Judío, posee un natural sesgo agrícola, religioso y festivo pues permite trascender el reciente período de severidad, reflexión y olvido de los errores, que se vivió durante la larga jornada de ayuno de Iom Kipur, el Día del Perdón. «En cabañas habitaréis siete días, hijos de Israel, para que vuestros descendientes sepan que los hice habitar en cabañas cuando los saqué de la tierra de Egipto» (Levítico XXIII – 42/43).