Cerca de Teherán, capital de la República Islámica de Irán sobre la autopista Babayi, se encuentra la Universidad Integral Imán Hossein donde unos seis mil estudiantes, la mayoría de ellos becados, atraviesan un extraño proceso de admisión donde entre otras cosas son sometidos a un examen ideológico de pertenencia al movimiento Basij, un grupo de paramilitares voluntarios bajo la órbita de la Guardia Revolucionaria Islámica que traducido del persa quiere decir Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica, Sepah o Pasdarán. En los últimos días se hizo viral lo que ocurrió en el desfile anual de graduación los cadetes de la Guardia Revolucionaria Islámica, donde se pudo observar que en la suela de las botas de los cadetes fue colocada la bandera de Israel con el inequívoco objeto de mostrar simbólicamente como pisotean al Estado judío sionista, única democracia liberal de Medio Oriente.