Esta semana, investigadores del Centro Médico Hadassah, en Israel, han revelado que han sido capaces de hacer germinar un puñado de antiguas semillas de dátiles, halladas en la misma región del Mar Muerto, tanto en cuevas como en la fortaleza de Masada. Han analizado el material genético de dichas semillas y han obtenido pistas sobre cómo eran las variedades seleccionadas por los criadores de hace dos milenios y sobre cómo pudieron estas semillas permanecer viables durante tanto tiempo.