ONU pide a Irán terminar con «práctica abominable» de ejecutar a menores

18/Ene/2017

Diario Las Américas

ONU pide a Irán terminar con «práctica abominable» de ejecutar a menores

La ONU exigió este martes a Irán que acabe
con la pena de muerte a menores, una práctica que Rupert Colville, portavoz del
Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, definió como
«abominable».
Teherán ejecutó «al menos» a
cinco menores durante el año pasado y 78 personas esperan que se cumpla su
condena a muerte por crímenes que cometieron cuando no habían cumplido los 18
años de edad, aseguró en rueda de prensa Colville, que agregó que, dada la
«opacidad» del sistema iraní, estas cifras pueden ser mucho más
elevadas.
«Irán sigue siendo uno de los pocos
países que ejecuta a menores ignorando sus obligaciones bajo la ley
internacional humanitaria, que prohíbe la aplicación de la pena de muerte a los
menores, sin importar las circunstancias del delito», dijo el
representante de las Naciones Unidas.
El portavoz se refirió al caso concreto de
Sajad Sanjari, sentenciado a muerte por el apuñalamiento de un hombre en 2012,
cuando tenía 15 años.
Colville pidió al Gobierno iraní que impida
la ejecución de Sanjari, que se espera «inminente», después de que la
Corte Suprema iraní confirmase la condena, en agosto pasado.
El alto tribunal del país falló en el mismo
sentido que la corte provincial de Kermanshah, que aceptó reabrir el caso y en
2015 halló al joven culpable, rechazando su argumento de que había actuado en
defensa propia después de haber sufrido un intento de violación por parte de la
víctima.
En esa ocasión, el juez opinó que Sanjari
tenía «una suficiente madurez mental» para entender que estaba
cometiendo un crimen.
«Urgimos a Irán a que termine con esta
práctica abominable de una vez por todas», insistió Colville, que también
lamentó que un gran número de penas capitales se dictan tras juicios en lo que
hay sospechas de irregularidades procesales.
Otros informes a los que ha tenido acceso
el comisionado sugieren que al menos 16 personas -14 en la prisión de Karaj y 2
en el centro penitenciario de Rasht- fueron ejecutadas recientemente por
delitos relacionadas con las drogas.
Según Colville, esos delitos «no
alcanzan el umbral de gravedad» de los crímenes punibles con la máxima
pena, por lo que su aplicación es «deplorable».