Entre las víctimas había detenidos por
protestar contra el Gobierno o con cargos de contrabando. Siete de cada 10
ejecuciones se realizan en secreto
Nada parece detener las brutales ejecuciones
llevadas a cabo por el régimen iraní. En las últimas semanas maestros y
trabajadores, además de las familias de cientos de presos, salieron a las
calles para manifestarse en contra del gobierno persa. Sin embargo, eso no
impidió que en apenas una semana al menos 65 personas fueran ahorcadas.
Según consigna el Consejo Nacional de la
Resistencia iraní (NCRI, por sus siglas en inglés), más del 70% de esas
ejecuciones fueron realizadas en secreto, sin ningún tipo de información
brindada por el régimen clerical.
La matanza fue llevada a cabo entre el 12 y 18
de abril.
El 13 de ese mes fueron ahorcadas ocho
personas en la prisión central de Karaj, ciudad en la que se dio muerte a 45 de
los 65 detenidos. Ese mismo día otros 13 fueron ejecutados en la cárcel de
Ghezel Hesar.
Un día después, 19 fueron ahorcados en la
prisión de Gohardasht, y el 15 de abril, cinco presos fueron enviados a la
horca en ese mismo centro de reclusión. Entre esos ejecutados había un menor de
edad.
El día 12, en la cárcel de Mehriz, se dio
muerte a un preso, mientras que entre ese mismo día y el 15, ocho prisioneros
fueron colgados en Arak. Otros tres fueron ejecutados en Shiraz, entre el 14 y
15. En tanto, cuatro presos fueron enviados a la horca el día 13 en Esfahan, y
otros cuatro en Zahedan, el 18 de abril.
Dos de esas ejecuciones, en Mehriz y Shiraz,
fueron públicas.
Un considerable número de los presos
ejecutados eran menores de 30 años, y habían sido detenidos luego de formar
parte de las protestas contra los ahorcamientos en la prisión de Ghezel Hesar
llevadas a cabo en agosto pasado.
Asimismo, otro importante número de
prisioneros fueron enviados a la horca con el pretexto de haber estado
involucrados en casos de drogas. Pero esas acusaciones nunca fueron probadas.
El pasado 12 de abril, horas antes de las
primeras ejecuciones, varias familias se acercaron a las cárceles de Karaj para
protestar contra la violencia del régimen clerical. «No vamos a dejar que
los ejecuten», exclamaban.
De acuerdo con información brindada por el
NCRI, el gobierno iraní tiene planeado colgar a 200 prisioneros en las cárceles
de Gohardasht y GhezelHesar.
Ola de ejecuciones en Irán: el régimen mandó a la horca a 65 personas en una semana
21/Abr/2015
Infobae