C.C.I.U.: El pasado mes de mayo y tras tres años de ejercicio encabezado por el señor Roby Schindler, Daniel Cohn asumió la presidencia de la NCI. El Comité Central Israelita del Uruguay felicita a las nuevas autoridades electas y desea éxitos y fructífera gestión ante las nuevas responsabilidades asumidas, en pro de los desafíos que vienen. Compartimos entrevista de Semanario Hebreo
Daniel, acabas de asumir como nuevo Presidente de la NCI… Además de desearte éxito en tu misión, creo que lo primero es pedirte que nos cuentes un poco de ti, ¿quién es Dani Cohn?
Preguntar en Uruguay “quién es Dani Cohn” te va a llevar a 4 caminos diferentes, dependiendo a quién le formules la pregunta. Hasta hace 5 o 6 años figuraba en la guía telefónica de Antel y un día decidí dejar de hacerlo porque me había transformado en el “Call Center” de los Dani Cohn de Montevideo, como le dije una vez a uno de mis tocayos. Como en tu pregunta te referiste al “nuevo Presidente de la NCI”, me será más sencillo contarte “quién es Dani Cohn”.
Me alegra pues simplificarte la tarea.
Soy el único varón de los cuatro hijos del matrimonio de Juan Cohn z’l y Débora Farkas z’l, ambos llegados al país en los años 30 de Alemania y Rumania respectivamente. Fui educado en la escuela pública y realicé la secundaria en el Colegio Nacional José Pedro Varela. Paralelamente, por las tardes iba a la Escuela Complementaria Ivria.
Hice mi carrera en la Facultad de Ingeniería de la Udelar, recibí el título de Ingeniero Civil en 1987 y, luego de algunos años de trabajar en OSE, en 1990 ingresé a UTE. En la actualidad trabajo en la Gerencia de Operación del Despacho de Cargas.
Desde 2007 he ejercido el rol de Gabay del Beit Haknéset de la NCI. Luego del 36º Congreso Sionista de 2010 pasé a integrar el Consejo Directivo de la OSU en representación de Mercaz (ala política del Movimiento Masortí/Conservador en la Organización Sionista Mundial). A partir de 2011 he sido el delegado uruguayo en el Board of Directors de Masortí América Latina y desde 2013 he presidido el mismo Board, pasando también a ser delegado en el Vaad Hapóel. Además, desde febrero de 2014 también formo parte de Board of Governors (BOG) de la Sojnut, en representación de Mercaz.
Desde 1990 estoy felizmente casado con Diana Szymberg y tenemos dos hijos: Nati y Matías.
¿Has “crecido” en la NCI? Quizás uno tiene la idea de que el presidente de una institución tiene que haber vivido allí y hecho allí toda su trayectoria… pero creo que no es cierto. Yo recuerdo bien a tu antecesor Roby Schindler en Macabi Tzair… y muy justificadamente se lo asocia a la NCI ya como adulto… ¿Cómo son las cosas en tu caso?
Sí, soy un “producto autóctono” de la NCI. La NCI es la comunidad a la que se afiliaron mis abuelos paternos cuando llegaron a Uruguay a fines de noviembre de 1938 huyendo de la Alemania Nazi, junto con mi padre (un niño de 12 años de edad en ese entonces) y con los padres de mi abuela paterna.
De este modo, la NCI es la única sinagoga a la cual he concurrido en forma sistemática y continua desde mi primera niñez y hasta el día de hoy. Es la sinagoga de los Iamim Noraim, es la sinagoga de Shabat, es la sinagoga de los jaguim y de cuanto servicio religioso ocurre. La NCI es la Comunidad donde de mi padre celebró su Bar Mitzvá en 1939 (año siguiente al de su llegada a Uruguay), donde yo celebré la mía en 1974 y donde nuestro hijo Matías celebró la suya a fines de 2008, siendo ésta la última ceremonia religiosa realizada en la sinagoga de Río Branco 1168.
A su vez, la NCI fue la comunidad en la cual se casaron mis padres en 1958 y en la cual realizamos la jupá Diana y yo en enero de 1990.
Recuerdo claramente que siendo un niño en edad escolar, en varias oportunidades concurría a los servicios de Kabalat Shabat de la NCI con mis abuelos “Ieckes” (sí que lo eran).
Esto es un buen resumen sobre el significado de la continuidad judía…
Con esto no quiero desconocer los grandes abrazos que recibí en otras comunidades en las ocasiones más difíciles que me ha tocado vivenciar, como ocurrió cuando me tocó acompañar a mis padres Juan A. Cohn z’l y Débora Farkas de Cohn z’l a su última morada y durante los 11 meses de recitado de Kadish en el marco de la tefilá shajarit diaria en Yavne.
En cuanto a tnuá, no he concurrido nunca a ninguna otra fuera de la “Agrupación Juvenil de la NCI”, que si bien ya formaba parte de Jazit Hanoar Hadrom Amerikait, en aquella época el rúaj (el espíritu) que nos caracterizaba en cada Noariá era “Con “eNe”, con “Ce” y con “I”, NCI, NCI…”.Como “referencia” temporal y espacial, yo pertenecía a la kvutzá Natzéret de la shijvá Molédet.
Ay, si esto fuera radio o tele… podríamos entonar juntos la canción… aunque te cuento que yo fui tanto a la NCI como a Macabi y cuando de recuerdos de Noariá se trata, tengo los de Macabi… pero volvamos a tu vida en la NCI, que me suena como el ciclo de vida judía… desde que nacés…
Mis primeros años en la tnuá transcurrieron en el ken de la calle Jaime Zudáñez (donde en la actualidad funciona Betar) y tengo el particular recuerdo y honor de haber participado de la caminata que unió el ken de Jaime Zudáñez con el flamante ken de la Avenida Rivera, el mismo día de su inauguración.
Eso sí que es historia…
En definitiva, a la pregunta inicial “¿Has “crecido” en la NCI?”, la respuesta es Sí, sin duda! Es más, ampliaría la respuesta destacando que la NCI me vio crecer biológicamente y en la NCI he “crecido” como persona, como judío, y como líder comunitario.
Y quizás allí está lo central, en este último punto que mencionaste… Dani, evidentemente, más allá del hecho que la NCI fue tu tnuá de chico y jovencito, es también tu opción comunitaria como adulto. ¿Por qué?
Mientras pienso la respuesta para esta pregunta, me viene a la mente que la NCI de hoy en día es el resultado de una modernización de los mismos ideales de quienes la fundaron hace 79 años. La NCI que conocemos y disfrutamos hoy es el resultado de una evolución natural que los socios y dirigentes fueron delineando a lo largo de 8 décadas.
Podría decir que en la NCI siempre estuve a gusto con la manera de sentir el judaísmo. A lo largo de mis 54 años de vida la NCI ha crecido y se ha adaptado a los tiempos corrientes, de la misma forma que uno lo hace en su propia vida. En ese sentido, yo vivencié el desarrollo de esas adaptaciones en forma cómoda y natural.
Ahora sí, yendo a la pregunta concreta, siento que la NCI y yo hemos crecido y madurado en armonía y que siempre he encontrado el espacio adecuado para vivenciar la vida comunitaria “a la medida” de lo que he querido y necesitado en cada época de mi vida. Y es así que elijo a la NCI cada día.
Un ortodoxo podrá decir…”demasiado liberal”… y un laico podrá alegar “demasiado religiosa”. ¿Cómo la presentarías tú a quienes no la conocen desde adentro?…
Y yo me atrevo a agregar que un reformista también opinaría “demasiado religiosa”, aunque hasta estos días ese movimiento no está ni ha estado presente institucionalmente en nuestro íshuv…
Dicho esto, entiendo que no es correcto opinar con facilismos (y en ocasiones en forma sarcástica y faltando el respeto) y menos correcto aún es intentar explicar que cualquiera de los movimientos es “el mejor”, que es “mejor” que otro, o que “es el verdadero judaísmo”.
Las “etiquetas” en el judaísmo son relativamente modernas; de hecho si lo analizamos en términos históricos, el reformismo, la ortodoxia y el movimiento conservador/masortí surgieron en ese orden recién en la era moderna. Considero importante resaltar que los 3 movimientos surgieron en Europa a lo largo del siglo XIX. Primero fue la reforma en Alemania, inspirados en los conceptos de la Revolución Francesa, aceptando la invitación de la sociedad que se abría a los judíos, reformando por ejemplo el idioma de rezo, sustituyendo el hebreo por el alemán. Como respuesta al avance del movimiento reformista, surge el movimiento ortodoxo y buscando un equilibrio entre esas dos ideas surge un tercer movimiento, de centro: el movimiento conservador o masortí.
Desde haces muchas décadas, la NCI de Montevideo ha definido que la forma de vivir el judaísmo con la que se identifica es el judaísmo masortí / conservador. Esto se resume en la frase “Tradición y Cambio”. Significa entender el judaísmo desde sus leyes, establecidas en la Halajá, teniendo en cuenta la adaptación o actualización que el Comité de Derecho y normas judías de la Asamblea Rabínica define que es aplicable a nuestros tiempos.
Y justamente eso de ser el tercer camino, creo que es lo que deja en claro el deseo de no ir …no sé si cabe decir a “los extremos”…pero si de saber hallar un término medio, pero no el sentido de transar y renunciar, sino de saber adaptarse a nuevas necesidades, sin dejar en absoluto la raíz…Dani, cuando tu antecesor, no solo por cierto sino con toda su comisión directiva, hace buena gestión, no es que hay que venir a barrer y cambiar… imagino que se trata, más que nada, de agregar… ¿Qué planes tienes para tu presidencia?
Cuando el Presidente de la WZO (Organización Sionista Mundial) Sr Abraham Duvdevani visitó Montevideo en noviembre de 2014, se dirigió a los líderes y futuros líderes sionistas uruguayos desafiándolos y a su vez animándolos a continuar liderando las instituciones sionistas, aun luego de obtenidos muchos de los sueños que perseguían nuestros líderes de generaciones anteriores y que, de por sí, eran objetivos fundacionales que tenían que ver con la creación misma del Estado de Israel.
En especial, destacaba lo difícil que podría ser “mantener la llama encendida” luego de tantos grandes desafíos y logros que se desarrollaron hace alrededor de 50 a 60 años y sin un “aparente” “gran desafío” visible y palpable a simple vista para el futuro.
Recuerdo claramente que en esa época todavía nadie me había expresado la propuesta que eventualmente me llevó a ser el Presidente de Mi Comunidad. Sin embargo, permaneció en mi mente esa idea de que cada época tiene sus desafíos; en algunos momentos hay que crecer y construir, y en otros momentos el gran desafío puede ser mantener y desarrollar.
Aparte de esto, nos consideramos un grupo de amigos, un equipo de trabajo lo suficientemente creativo como para plantear nuevas y buenas ideas para implementar “a pesar” de que “vamos bien”. No sería de interés de un grupo de 9 personas venir sistemáticamente a “atender el mostrador de un boliche de onda”, sino que la expectativa que tenemos mis compañeros y yo es seguir haciendo cosas con el objetivo final de “tocar el corazón de la gente”.
Ese es un lindo concepto… Contame un poquito cuáles son las ideas concretas…
Algunas de las ideas que pretendemos llevar a cabo en los próximos años son:
•Extender la educación informal en forma continua hasta la edad de Bar y Bat Mitzva
•Incorporar agendas de estudio que permitan profundizar en temáticas vinculadas al judaísmo.
•Revalorizar el aprovechamiento de la Biblioteca y darle un lugar en la agenda comunitaria.
•Realizar una exitosa instalación del nuevo rabino.
•Desarrollar el uso de la mikve generando actividades periódicas vinculadas.
•Proyecto Kabalat Shabat; llevar “la comunidad a casa”.
Seguramente volveremos a conversar sobre estos puntos más en detalle, en la próxima oportunidad. ¿Compartirías con nosotros tu visión de la dinámica general de la colectividad? Claro que es una pregunta muy grande…pero la intención es saber, más que nada, qué características te gustan en especial, te parecen buenas, qué cambiarías, qué merece tu crítica.
Lo que más importan son las personas y lo que hacen las comunidades por cada persona, no lo que hacen las instituciones por ellas mismas.
Parafraseando la Misión de la NCI, aspiramos a “Ser una Comunidad con fuertes lazos de comunicación y afectividad con y entre nuestros socios y allegados, generando permanentemente vías de participación e interacción para el individuo y la familia. Ser una comunidad formativa y solidaria, percibida como valiosa por nuestros socios, por la comunidad judía y por la sociedad en general.”
La dinámica debe girar alrededor de las personas y los vínculos.
¿Cómo ves el tema de la interacción entre comunidades? Por un lado, siempre hay celo, y en gran medida es comprensible, de cada comunidad por sus actividades. Por otro, la colectividad es más pequeña que antes, no es ningún secreto, y quizás el secreto está en unir fuerzas…¿Qué te parece?
De hecho hay unión de fuerza entre las comunidades y mucha colaboración entre su gente. Un ejemplo es la Fundación Tzedaká, fundada por las 4 comunidades y 10 instituciones centrales de la colectividad. Nuestra farmacia comunitaria funciona en la Comunidad Sefaradí, nuestro ropero solidario funciona en la Comunidad Israelita, la oficina de Tzedaká y Asistencia Social funciona en el edificio de Jazit Hanoar (la Agrupación Juvenil de la NCI) y mucho más. La ayuda social de la colectividad es un esfuerzo común de todos.
Desde hace décadas definimos la NCI como una “Comunidad Tradicionalmente Renovadora”. En ese espíritu de tradición e innovación, no iniciamos ninguna actividad que compita con otra existente y exitosa. Y si algún socio propone una iniciativa que podría competir, la apoyamos siempre y cuando sea en cooperación y coordinación con la otra institución.
Es así que más que competir, debemos trabajar activamente para acercar e incluir en la comunidad a todas aquellas familias judías que no se encuentran en un marco comunitario, brindando un espacio de participación e interacción en el cual cada socio y allegado tenga un espacio para su aporte individual.
¿Algo más que quisieras comentar, que yo no te haya sabido preguntar?
En estos tres años trabajaremos para que todos los socios y allegados se sientan bien recibidos, escuchados y apoyados. Sin olvidarnos de nuestra esencia y singularidad: permitir que todas las personas respetuosas de las diferentes visiones del judaísmo encuentren en la NCI el marco adecuado para desarrollar su vida judía, y a la vez satisfacer las necesidades espirituales y religiosas de los socios y allegados, respetando los principios y lineamientos de su Sinagoga y Rabino.
Y por supuesto, agradecerte a ti por darnos la posibilidad de estar en contacto a través de las páginas del Semanario Hebreo.
Es un placer hacerlo. Creo que todos tenemos que enriquecernos mutuamente.
Dani, te deseo mucho éxito, les deseo como comunidad mucho éxito, y seguimos sin duda en contacto. Gracias por tu tiempo. Disfruté mucho de esta entrevista, en la que también he aprendido. ¡Suerte!
Muchas gracias.
Nuevo Presidente de la NCI (Nueva Congregación Israelita) Sr. Daniel Cohn
19/Jun/2015
Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski