El 14 de abril de 2014, 276 estudiantes de una
escuela secundaria de Chibok, en el noroeste de Nigeria, fueron secuestradas
por islamistas de BokoHaram. Algunas pudieron escapar, pero 219 siguen
desaparecidas.
Los hombres de BokoHaram atacaron la escuela secundaria
pública para niñas de Chibok, una ciudad pequeña en el Estado de Borno, la
noche antes del examen final.
Algunas lograron escaparse pocas horas después
del secuestro, pero se desconoce el paradero de 219 adolescentes. En mayo de
2014, BokoHaram publicó un vídeo en el que se veía a un centenar de niñas con
velo recitando versos del Corán.
El jefe de BokoHaram, AbubakarShekau, afirmó
haber convertido al islam a las adolescentes, que no eran musulmanas, y
haberlas obligado a casarse.
El ejército nigeriano asegura conocer dónde
están las niñas, pero plantea que una operación de rescate sería demasiado
arriesgada.
Amnistía Internacional recordó en un informe
que el grupo también es responsable del secuestro de al menos 2.000 mujeres y
niñas desde principios de 2014.
En el informe de Amnistía Internacional
publicado el martes, un alto responsable del ejército afirma que están
repartidas en varias bases de BokoHaram en Nigeria, Chad y Camerún.
En Abuya, la capital de Nigeria, se reunirá
hoy el movimiento #Bringbackourgirls («devuelvan a nuestras niñas»),
que desde hace un año reclama cada día la liberación de las estudiantes.
En Lagos está prevista una ceremonia en una
glorieta donde desde están inscritos los nombres de las desaparecidas.
Según los responsables de la campaña
#Bringbackourgirls, el EmpireStateBuilding de Nueva York se iluminará esta
noche de rojo y púrpura para simbolizar la lucha contra la violencia contra las
mujeres.
«Es maravilloso que el mundo se acuerde y
mande el mensaje que no vamos a olvidarlas ni vamos a parar hasta que sepamos
qué pasó con nuestras niñas», dijo a la AFP HabibaBalogun, una de las
coordinadoras del movimiento.
A pesar de las promesas del Gobierno nigeriano
y la asistencia internacional, las chicas no están en sus casas. ¿Dónde están?,
¿siguen vivas?, ¿volverán sanas y salvas? son algunas de las preguntas que se
hacen habitantes de Nigeria y, especialmente, los familiares de las chicas, que
ansían una operación de rescate muchas veces anunciada y nunca ejecutada.
«No tenemos comunicación directa con el
Gobierno y nadie parece pensar que nos merecemos una explicación de cómo está
el caso. Cada día nos consolamos como podemos, pero también estamos un poco más
cerca de la desesperación total», declaró Samuel Yanga, padre de una de
las chicas, en una reunión con la prensa en Chibok.
Esther Yakubu, madre de otra secuestrada,
también se quejaba amargamente de la desidia de las autoridades nigerianas.
«El dolor de tener a una hija desaparecida es demasiado para mí y aún así
mi voz es insignificante. ¿Qué les hemos hecho [al Gobierno] para que se
preocupen tan poco por nosotros?».
El gobernador de Borno, KashimShettima, pidió
a los padres que no pierdan la esperanza y les aseguró que las autoridades
nigerianas creen «de forma realista que esas pobres chicas serán
encontradas».
Mike Omeri, vocero del gobierno nigeriano,
aseguró que la búsqueda de las jóvenes «sigue en marcha y, a pesar de las
operaciones militares en Bama y otras ciudades del noreste, las fuerzas de seguridad
nunca han dejado de buscarlas».
El expresidente de Nigeria Goodluck Jonathan
fue duramente criticado por su respuesta a la crisis, que fue lenta -tardó 19
días en reconocer el secuestro- e ineficaz.
«NO PUEDO PROMETER QUE LAS VAMOS A
ENCONTRAR»
El presidente electo de Nigeria,
MuhamaduBuhari, admitó hoy que no puede prometer el rescate de las jóvenes.
«No sabemos si las niñas de Chibok pueden ser rescatadas. Su paradero
sigue siendo desconocido. Por mucho que lo desee, no puedo prometer que las encontraremos»,
dijo en un comunicado.
El predecesor de Buhari, Goodluck Jonathan,
intentó minimizar e incluso negar el secuestro y fue acusado de indiferencia
sobre la suerte de las niñas.
No sabemos si las niñas de Chibok pueden ser
rescatadas
Esta cuestión, así como su incapacidad para
hacer frente a la insurrección islamista que desde 2009 ha dejado miles de
muertos en Nigeria, fueron determinantes en su derrota frente a Buhari en las
presidenciales de marzo.
«Quiero asegurar a todos, en especial a los
padres, que cuando mi Gobierno tome posesión a finales de mayo haremos todo lo
posible para derrotar a BokoHaram. Actuaremos de forma distinta a cómo lo ha
hecho el anterior Gobierno», aseguró Buhari.
El presidente electo tiene una presión enorme
para lograr algún avance en la búsqueda de las chicas. Sin embargo, Buhari ha
optado por la prudencia.
«La nueva manera de hacer las cosas debe
comenzar con la honestidad. No sabemos si podemos rescatar a las chicas de
Chibok y tampoco sabemos dónde están», sostuvo.
Nigeria: hace un año que 219 chicas están secuestradas por BokoHaram
14/Abr/2015
La Nación