El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu
completó el miércoles un nuevo gobierno de coalición, al alcanzar un acuerdo de
último momento con un partido nacionalista justo antes de que venciera un plazo
a medianoche.
El trato evitó que Netanyahu se viera obligado
a dejar el puesto, pero estableció las bases para la formación de una coalición
dominada por partidos ortodoxos y religiosos que parece encaminarse a una
colisión con Estados Unidos y otros aliados.
Con una angosta mayoría de sólo 61 escaños en
el Parlamento de 120, Netanyahu también podría pasar apuros para llevar
adelante sus proyectos a nivel nacional.
Después que el Partido Likud del premier ganó
las elecciones del 17 de marzo con 30 bancas, parecía que le sería
relativamente fácil formar una coalición. Pero durante un proceso de
negociación de seis semanas, la tarea resultó ser mucho más difícil de lo que
se esperaba, debido a que asociados en la coalición y miembros del Likud
forcejearon para controlar influyentes ministerios del gabinete.
Las conversaciones se estancaron esta semana
cuando el canciller Avigdor Lieberman, socio de Netanyahu desde hace tiempo,
renunció inesperadamente y anunció que su Partido Yisrael Beitenu, nacionalista
y secular, se unía a la oposición.
Eso dejó a Netanyahu dependiente de Naftali
Bennett, líder del Partido Hogar Judío y ex asesor de Netanyahu, con el que
tiene una relación complicada. Las conversaciones con Bennett se extendieron
durante todo el día y hasta ya avanzada la noche, antes de que el primer
ministro llamara al presidente Reuven Rivlin, como lo requiere la ley, para
anunciar el acuerdo.
Netanyahu forma gobierno de coalición en Israel
07/May/2015
El Nuevo Herald, Por Josef Federman