Nelson Mandela: A un año de su desaparición física

08/Dic/2014

Lic. Rafael Winter (Rufo), de COPREDI

Nelson Mandela: A un año de su desaparición física

Lic. Rafael Winter (Rufo)El 5 de diciembre, se cumplió el primer aniversario del fallecimiento de una de las personalidades más extraordinarias de la historia contemporánea: Nelson Mandela.
Dejó de existir hace un año, a los 95 años de edad. Larga, heroica y más que fructífera vida.
Si bien es cierto, con plena justicia las Naciones Unidas declararon el 18 de julio, día de su nacimiento-por una resolución del año 2009- como «Día Internacional de Nelson Mandela», de todos modos considero importante también recordar el aniversario de su desaparición física.
Tanto una fecha como la otra son válidas para recordarlo.
Seguramente, pocas personalidades han marcado la historia, han HECHO historia-y por sobre todo para bien-como Nelson Mandela en este último siglo.
Nacido en Sudáfrica en el año 1918, ya a temprana edad adquiere conciencia de la triste realidad de su país, de «algo» que luego se transformaría en sistema, llamándose «apartheid». (segregación racial).
Es a partir del año 1948-cuando las «elecciones generales blancas» (triste e insólito) las obtiene el Partido Nacional sudafricano- que la figura y la tarea de Nelson Mandela pasarán a ser especialmente decisivas para su país y, con el correr del tiempo, para la historia.
El apartheid ya era una una realidad mas o menos de facto. A partir de 1948, pasaría a serlo «de jure». El apartheid sudafricano «representaba la codificación en un sistema opresivo de todas las leyes y normas que habían mantenido a los africanos en una posición de inferioridad respecto a los blancos durante siglos… Ahora iba a consolidarse en un sistema monolítico que era diabólico en sus detalles, implacable en sus propósitos y despiadado en su poder. El apartheid partía de una premisa: que los blancos eran superiores a los africanos, los indios y los mestizos. El objetivo del nuevo sistema era implantar de modo definitivo y para siempre la supremacía blanca». ( El largo camino hacia la libertad-Autobiografía de Nelson Mandela-pag.121)
Si bien los negros eran amplia mayoría en el país, el aparato del Estado estaba en manos de los blancos-incluyendo una poderosa fuerza militar- y contra eso tuvo que luchar Mandela.
Integrante del CNA (Congreso Nacional Africano) pasó a ser su Presidente y líder reconocido del Movimiento anti-apartheid. Primeramente intenta luchar contra el establishment por medios pacíficos, lo cual resultó infructuoso y no le quedó otra opción que recurrir a la desobediencia civil. El enfrentamiento contra el poder tuvo lugar especialmente en la década del cincuenta y durante los primeros años de los sesenta del siglo pasado. Finalmente en el año 1964 fue condenado a cadena perpetua. Pasó 27 años en prisión de los cuales 18 en la Isla de Robben Island.
Incluso en prisión, a su manera, Nelson Mandela ofreció resistencia.
La presión internacional de los años ochenta fue factor decisivo para que comenzara un proceso de negociaciones en Sudáfrica y finalmente Mandela fuese liberado en febrero del año 1990. Para lo cual también fue fundamental que, del lado blanco, hubiese en esos momentos un Presidente- F.de Klerk-que seguramente por razones pragmáticas y de realismo político (lo que a muchos gobernantes en zona de conflictos les falta hoy día), se dio cuenta que no quedaba otra alternativa que ir desmantelando el apartheid y negociar con quien, en ese momento era -desde hacía décadas-el líder reconocido de la mayoría negra: Nelson Mandela. Para lo cual había primeramente que liberarlo.
Si la vida de Mandela hubiese concluído en ese momento, ya habría pasado a la historia con todos los honores. Pero habría más.
En el año 1993 le fue otorgado, junto a F.De Klerk, el Premio Nobel de la Paz. Justicia para ambos.
Al año siguiente tienen lugar elecciones libres en Sudáfrica, lo que trae como consecuencia la instauración de una democracia multirracial. Mandela fue elegido presidente: lo fue de 1994 a 1999. En esos años tuvo que afrontar-además de todos los problemas ocasionados por el previo y oprobioso apartheid-otros graves problemas que afrontaba el país, algunos muy específicos de la realidad y dimensión sudafricana. Los fue enfrentando con paciencia, altura y categoría de estadista.
Mientras tuvo fuerzas y salud siguió vinculado a la política.
Falleció a los 95 años, el 5 de diciembre del año pasado.
Nelson Mandela fue un héroe. Uno de los mas grandes líderes morales y políticos de nuestro tiempo. Querido y popular. Respetado incluso por adversarios, en la época más difícil. Emblema, en la desigual confrontacioón contra el perverso sistema del apartheid.
Su vida fue una lucha heroica y titánica por la libertad, en favor de la igualdad, la democracia y los Derechos Humanos en toda su extensión. Eso incluye especialmente un mensaje de unidad y reconciliación entre todos los sudafricanos, lo que fue su objetivo principal, por sobre todo a partir del momento en que fue liberado y al asumir como Presidente.
Mas allá de lo mucho que de él se escribe y escribirá aún, en los programas de estudio, en artículos, crónicas y libros, su vida y su obra deberán ser conocidas y estudiadas exhaustivamente por ésta y por las sucesivas generaciones.
Modelo a seguir. Personalidades como estas la historia no nos regala todos los días.
Un don de la historia. Su legado permanecerá vigente por siempre.