Melilla fue una vía de escape para los judíos marroquíes entre los años 1956 y 1961

20/Mar/2015

El Faro Digital, Por Pedro de Santiago

Melilla fue una vía de escape para los judíos marroquíes entre los años 1956 y 1961

La asociación socio-cultural MemGuímel ofreció
el pasado martes una conferencia en el Real Club Marítimo de la ciudad, en la
que se puso de manifiesto el importante papel de la ciudad autónoma en la
salida de los hebreos de Marruecos, perseguidos en el país vecino. La ponente
de esta exposición, la historiadora María Elena Fernández, aseguró a El Faro
que Melilla tuvo mucha importancia en este hecho, que marcó un punto importante
en el asentamiento de Israel como país. Este acontecimiento se produjo entre
1956 y 1961, año en el que el país vecino estableció un convenio para organizar
la salida del pueblo hebreo.
En general, el periodo histórico al que hizo
referencia la historiadora fue un una época de cambios, ya que, no sólo en
Marruecos, sino prácticamente en todo el mundo, se produjo una migración de los
hebreos hacia el recién constituido Estado de Israel. Fernández asegura que el
Mosad, la agencia de inteligencia israelí, se afanó mucho por dirigir a los
judíos hacia su país. En concreto, en el caso de Marruecos, la ponente explica
que invertían “hasta 40.000 pesetas en cada persona” para sacarla del país
vecino.
Fernández relata que el monarca marroquí fue
avisado por las autoridades egipcias del riesgo de dejar salir a los judíos,
puesto que podían organizarse en un frente sionista y antimusulmán en la
región. Asimismo, la historiadora explica que la comunidad hebrea residente en
Marruecos suponía “manos cualificadas”, puesto que además de dedicarse al
comercio, eran buenos campesinos. Fernández asegura que si el país vecino
dejaba ir a estos ciudadanos “perdían economía y población” y que, además, el
país, recién constituido tras la independencia de España, quería dar una imagen
de tolerancia “que no era real”.
Melilla, vía de escape
El papel de Melilla en el éxodo hebreo de
Marruecos fue, por tanto, esencial, ya que existía un acuerdo no oficial entre
la comunidad y las autoridades de la ciudad por el cual los judíos utilizaban
la localidad española como lugar de tránsito y no permanecían en ella más de
dos días, que aprovechaban para arreglar los documentos. “La Gendarmería
marroquí era el problema, no la Guardia Civil”, explica Fernández, que añade
que este colectivo tuvo también la ayuda de musulmanes marroquíes y españoles
contrarios a las posturas de Rabat.
El trayecto habitual que seguían estos hebreos
era viajar de Melilla a Málaga y desde allí hasta Gibraltar. Una vez en
territorio británico, volaban hasta Marsella, desde donde tomaban un avión
hasta Israel. La ponente afirma que el único trámite que realizaron las
autoridades españolas en este proceso fue “recoger los datos de las familias”
que pasaban por la ciudad autónoma. Además, explica que en aquella época “no
había la colaboración que hay ahora” con el país vecino y que “los españoles de
Melilla, en su mayoría, venían de abandonar Marruecos”, por lo que “estaban
incómodos con la actitud” de Rabat.
“Marruecos acusó a España de apoyar este
sionismo y de fomentar la salida ilegal de judíos marroquíes”, explica
Fernández.
La ponente que ofreció la conferencia que tuvo
lugar el martes en el Real Club Marítimo de Melilla, María Elena Fernández, es
también la coordinadora del proyecto Sefamel (Sefardíes en Melilla), una
iniciativa de la asociación socio-cultural MemGuímel que pretende recoger y
estudiar el legado, la historia, costumbres, las tradiciones y el patrimonio de
los judíos en Melilla y en su entorno más cercano. La organización hebrea
asegura que este proyecto tendrá como resultado, además de conferencias y actos
divulgativos como el que tuvo lugar, un importante archivo donde se recopilará
toda la historia judía melillense, que a parte de en sus propias publicaciones,
quedará a disposición de los investigadores interesados en la cultura sefardí.
Sobre su trabajo altruista para Sefamel
Fernández asegura que están “recogiendo todo lo que se puede de la presencia
hebrea en Melilla”. Además, la historiadora explica que desean conocer las
actividades que hacía la comunidad, para lo que, investigando, han llegado a
contactar con judíos melillenses residentes en Venezuela e Israel. En
definitiva, la ponente asegura que están “recogiendo la historia judía de
Melilla”.
Fernández comenta que, la siguiente actividad
que llevarán a cabo será una relacionada con los institutos de la ciudad, en la
que intentarán acercar la cultura sefardí a los jóvenes de los centros
melillenses.