16-1-2012
MÓNICA GARCÍA PRIETO – CORRESPONSAL DE GUERRA
La única periodista que presenció el mayor bombardeo a los civiles en Siria, Mónica García Prieto, lo cuenta
NICOLÁS DELGADO
Antes de que los observadores de la Liga Árabe llegaran a Siria para constatar las matanzas del régimen de Bachar al Asad, las fuerzas del gobierno emprendieron un ataque fulminante e indiscriminado sobre la población civil en Homs, ciudad donde se concentran las protestas contra el régimen. Era Navidad y la única periodista que estuvo para verlo y contarlo fue Mónica García Prieto. La reportera española le otorgó una entrevista a El Observador y contó cómo se infiltró en Siria y las peripecias que debió pasar para escribir el puñado de seis crónicas -que fueron publicadas en el portal Periodismo Humano- que mostraron al mundo el calibre de la represión que se vive en Siria
¿Cómo logró ingresar al país, teniendo en cuenta que el régimen prohíbe la entrada a la prensa extranjera?
No te lo puedo contar. Solo te puedo decir que fue de forma clandestina porque no llevaba un visado, y que fue gracias a la red de activistas sirios que trabaja dentro y fuera del país.
¿Se puede precisar qué organización en particular?
No, no lo puedo precisar. Es una red, no una ONG. Si lo contásemos, el régimen sirio la liquidaría.
En sus crónicas describe los bombardeos más cruentos y sus consecuencias, y afirma que el responsable directo es el régimen. ¿Qué le hace estar segura de ello y descartar que son terroristas, como afirma el gobierno?
Pues que vi a lo único que se puede calificar de oposición y no tienen morteros ni carros de combate y los bombardeos que vi son provocados por artillería pesada.
¿La oposición actúa de forma coordinada?
Hay mucha división, tanta como sirios. Durante 40 años no ha habido oposición porque el régimen detenía a cualquier opositor, y eso ha generado un vacío político alternativo al régimen. Si no hay partidos o líderes que aglutinen a la oposición, lo normal es que cada uno piense de una manera.
¿La división principal se da entre quienes piden intervención extranjera y quienes la rechazan?
Nadie pide una invasión. Se pide no fly zone (zona de exclusión aérea) de forma bastante general, pero los sirios son muy reacios a permitir la entrada extranjera en su país, incluso para ayudarles contra la dictadura.
¿Por qué se resisten a la intervención extranjera?
Por el ejemplo iraquí, por sentimiento de orgullo nacional, porque saben que detrás de toda intervención exterior hay siempre intereses económicos y no están dispuestos a vender su país. Una de las cosas más comunes que dicen es que «a la comunidad internacional le dan igual los derechos humanos».
¿Una intervención extranjera sería resistida por el régimen y la oposición?
Depende del tipo de intervención. Una terrestre es inconcebible, sería resistida por todos. Pero no tiene por qué suceder. Un no fly zone ayudaría a los rebeldes, posiblemente cambiaría el curso de la revolución y solo sería combatida por el régimen, si puede.
¿Es esa la solución más próxima al conflicto?
No lo sé. Si te refieres a si ese es el plan próximo, parece que sí. Si me preguntas si es una solución, es difícil saber las condiciones que conllevaría y sí, a largo plazo, ayudaría más a los sirios de lo que los perjudicaría.
¿En qué los perjudicaría?
Mira el ejemplo libio: los bombardeos de la OTAN causan muertos civiles, y desconocemos el precio que tendrán que pagar los libios a los países que apoyaron con sus armas -es decir, que hicieron un desembolso económico- para ayudarles con su revolución.
¿Pudo hablar con alguien que apoyara al régimen?
No, no encontré a nadie que lo apoyara en Homs. Sí he hablado desde Beirut con sirios que apoyan al régimen.
¿Quiénes son?, ¿qué defienden?
Son sirios mayormente de ciudades como Alepo, Damasco y Latakia, que defienden que son víctimas de una conspiración extranjera. Repiten más o menos lo mismo que la televisión estatal, de donde parece venir la mayor parte de su información.
Sus crónicas son bastante elocuentes. De todas maneras, ¿qué fue lo que más le impactó de Homs?
El carácter indiscriminado de los ataques. Y el hecho de que fueran constantes. Tenía la idea de disparos eventuales contra manifestaciones, y me encontré con continuos disparos contra cualquiera que se mueva en las zonas controladas por checkpoints militares (cruces de calles, en los que se dispara a cualquier persona que pase por allí), y bombardeos con artillería pesada contra una población civil. Niños muertos, ancianos muertos, bombas de clavos contra poblaciones civiles, y muchas denuncias de exacciones terribles.
Israel acusa a Irán de apoyar con armas el régimen. ¿Considera que es así?
Siempre lo fue. Irán, Siria y Hezbolá en el Libano son socios estratégicos. Ahora bien, Israel no es quien para acusar a nadie de nada, teniendo en cuenta que no tiene escrúpulos a la hora de hacer negocios hasta con su peor enemigo, Irán, como demuestran recientes escándalos. Israel comete crímenes de guerra, Siria comete crímenes de guerra.No es mejor uno que otro, a mi juicio.
¿Cree que Al Asad caerá?
No se puede visualizar un desenlace. Sí creo que el escenario más deseable para Siria y para toda la región -aunque los activistas no compartan mi punto de vista- es que Al Asad implante reformas inmediatas que impliquen la caída de la dictadura y la implantación de una democracia. Sin juegos, ni plazos. Reforma constitucional ya, liberar a todos los presos políticos, retirar el Ejército a sus cuarteles y entregarle el poder a un comité de tecnócratas que allane el camino a la democracia. Menos de eso, es inaceptable. No sé si va a caer Al Asad, pero sí parece que pertenece a ese tipo de dictadores que antes prefiere quemar el país, que abandonar el poder por las buenas. Así que espero por el bien de todos que recapacite, porque si se le va de las manos, lo siguiente será quemar el país y también quemar la región, ya que tiene poder para eso. Esa es la razón por la que da tanto miedo intervenir de cualquier forma en Siria.
¿Cómo evalúa la misión que conformó la Liga Árabe?
Entre los observadores, seguro que hay gente preparada y deseosa de hacer su trabajo, otros parecen menos aptos, dado que los activistas denuncian que algunos van sin bolígrafos incluso para tomar notas. La misión en sí es lo que no me merece mucha confianza, empezando por el currículum del responsable (el general sudanés Mohammad al-Dabi, cómplice de la dictadura en su país), por haber aceptado un número limitado de observadores, demasiado limitado dado el tamaño del país, y un margen de actuación inaceptable, al ir acompañados de militares del régimen. Creo que la misión solo da más tiempo a Al Asad para proseguir su represión.
”Me encontré con continuos disparos contra cualquiera que se mueva”
16/Ene/2012
El Observador, Nicolás Delgado