24/11/2011 ISRAEL Y ESPAÑA
“Que un grupo de estalinistas frustrados impongan su voluntad es inadmisible” El comunicado de AGAI, difundido en Galicia y el comentario del diplomático israelí Lior Haiat, son esclarecedores de los sucesos que llevaron a suspender la conferencia del diplomático, en la Universidade de Vigo.
“La Asociación Galega De Amizade con Israel (AGAI) quiere expresar su más enérgica condena de las actitudes totalitarias, fascistas y fanáticas que un pequeño y violento grupo emprendió para impedir la celebración de un encuentro-coloquio en la Universidade de Vigo en el que tenía previsto participar el portavoz de la Embajada de Israel en España.
Que un grupo marginal de estalinistas frustrados y racistas puedan imponer su voluntad censora es inadmisible e intolerable en cualquier foro, especialmente en una universidad pública. Y mucho más si entre los implicados figuran profesores de la universidad, incluso catedráticos.
Impedir el ejercicio de la palabra a alguien, por su origen nacional (israelí en este caso), tiene un nombre, y este no es otro que el de discriminación por razón de origen nacional, es decir, racismo. Presionar a las Facultade de Ciencias Económicas en Vigo y de Periodismo en Santiago, para intentar amordazar la libertad de expresión, habla bien a las claras de sus protagonistas. Alguien -especialmente cuando se trata de un docente y, más aun, de un catedrático- quien debe defender sus ideas con argumentos y, por el contrario, precisa de la censura, del boicot, del insulto y de la violencia, sólo puede ser considerado como un fascista.
Que personas que dicen ser defensoras de los derechos humanos empleen el chantaje y la violencia para imponer sus ideas y sus voluntades es impropio de una sociedad democrática y como tal debe ser combatido y neutralizado, y sus actores desenmascarados, por pura higiene democrática.
Desde la Asociación Galega De Amizade Con Israel (AGAI) queremos denunciar ante la opinión pública gallega que su presidente y diversas personas del público que pretendían asistir con normalidad al acto, fueron objeto de insultos, amenazas y agresiones por parte de los organizadores del boicot contra la conferencia del portavoz de la Embajada israelí, instigadores que se identificaron, mediante convocatoria por internet, como BDS-Galiza.
Los agresores, personas algunas ya de edad, incluso secuestraron la cámara fotográfica de AGAI que finalmente devolverían. Los mismos convocantes también hicieron un llamamiento para “reventar”, igualmente el mismo día, una segunda conferencia a celebrar en la galería Sargadelos, y otra intervención en la Facultad de Periodismo de Santiago. En ambos casos fracasaron en su intento antidemocrático, habida cuenta de que AGAI había decidido trasladar el primero de ellos a un céntrico hotel vigués, donde finalmente se celebraría ante numeroso público.
El acto de Compostela también tendría lugar sin incidentes. Desde AGAI entendemos que no se puede bajo ningún concepto permitir, ni tolerar que actitudes violentamente antidemocráticas impongan su ley en un recinto como es nuestra Universidad que debe ser foro y faro de cultura, de saber y de tolerancia.
Desde la Asociación Galega De Amizade Con Israel (AGAI) queremos agradecer públicamente a la Universidade de Vigo y la Universidade de Santiago de Compostela, en especial a los decanos de la Facultade de Ciencias Económicas de UVIGO y de Xornalismo en la USC su invitación y colaboración para la celebración de los actos. Su interés en la celebración de debates democráticos en la Universidad y el hecho de que habían aprovechado -probablemente por vez primera en su existencia como instituciones- la presencia de un diplomático judío para conocer de primera mano una información legítima que discrepa del pensamiento único y unidireccional que la sociedad gallega percibe y padece desde hace décadas en torno al conflicto de Oriente Próximo.”
Mi agradecimiento a los violentos
“He viajado a Galicia para dar una serie de conferencias en universidades, en un colegio mayor y para los miembros de la Asociación Gallega de Amistad con Israel (AGAI). Este tipo de viajes y conferencias es parte integral de mi agenda de trabajo. Desde mi llegada a España impartido más de 50 en distintos foros, con distintos públicos y siempre han transcurrido con normalidad y han generado un diálogo muy interesante entre la Embajada y distintos grupos de la sociedad española.
Sin embargo, eso no es lo que ha sucedido en la Universidad de Vigo. La Facultad de Ciencias Económicas de esta Universidad me invitó a hablar sobre las Relaciones entre España e Israel en el marco del 25 aniversario de su establecimiento pero, al llegar a la sala destinada a tal efecto, me estaba esperando, además del grupo de alumnos y profesores para escucharme, otro de unos 15 manifestantes ruidosos y violentos con pancartas y una bandera palestina (*). Debido a la actitud agresiva de estos últimos y al constatar que estaba en peligro la integridad de aquellos que habían venido a escuchar, tomamos la decisión de suspender el acto.
En relación a este hecho, quiero decir tres cosas:
1. Creo que este tipo de violencia en la Universidad y las consecuencias que se derivan hacen que este sea un día triste para la democracia, para la libertad de expresión y para la propia Universidad. ¿En qué queda la Universidad si no es un espacio dedicado al debate, a la libertad de ideas y a la libertad de expresión?
2. Agradezco mucho la actitud de la Facultad de Ciencias Económicas por invitarme a su casa y por intentar llevar a cabo el acto a pesar de las presiones previas y las amenazas violentas pero, especialmente le agradezco al decano su sensibilidad cuando me expresó su vergüenza por los acontecimientos acaecidos en su facultad.
3. También estoy agradecido al propio grupo de los violentos, ya que convirtieron la visita del Portavoz de la Embajada de Israel a Galicia en un acontecimiento mediático. En lugar de hablar con unos pocos alumnos y profesores de una Facultad de Vigo, he sido entrevistado por 9 medios de comunicación gallegos; entrevistas que, si bien empezaron con una condena a los violentos, luego constituyeron 9 oportunidades de presentar ampliamente a todo el público gallego el punto de vista israelí en muchos y diversos temas. Pero, además de trasladarles mi agradecimiento, quiero prevenirles de que es posible que mañana les acusen de ser agentes del Mossad debido a la gran contribución que han realizado al trabajo de la Embajada de Israel. Si se da el caso, debo decirles que yo no estaré allí para defenderles y desmentir tales acusaciones.
Llegados a este punto, quiero terminar contándoos que ayer estuve recordando uno de los poemas de Martin Niemöller y parafraseándole diría que hoy se ha limitado mi libertad de expresión por ser israelí, ¿a quién le tocará mañana?”
Lior Haiat
Portavoz de la Embajada de Israel
(*) Si su intención al enarbolar la bandera palestina es ofenderme, nada más lejos puesto que tanto yo como el Estado de Israel apoyamos la creación de un Estado cuya bandera será esa.
Manifestantes violentos obligaron a suspender la conferencia de un diplomático israelí
29/Nov/2011
Aurora