Los médicos israelíes son pioneros en tratar la depresión con imanes

06/Abr/2016

Enlace Judío, México

Los médicos israelíes son pioneros en tratar la depresión con imanes

Brainsway es uno de los ejemplos de
empresas de dispositivos médicos que, como mercado, alcanzarán un valor 1,600
mdd para 2018. Otras son: EarlySense y UpNRide.
En un parque industrial en Jerusalén, una
mujer israelí, con una chamarra blanca, une una bobina negra con la superficie
de una cúpula de metal. Lo que hace es crear el interior de un casco que puede
ayudar a tratar a millones de personas con depresión clínica. La máquina la
fábrica Brainsway, una empresa de dispositivos médicos que cotiza en Tel Aviv,
que tiene una capitalización de mercado de alrededor de 7,500 millones de
dólares (mdd). Es pionera de un tratamiento conocido como “estimulación
magnética transcraneal profunda”, usando un caso para apuntar los campos
magnéticos a los tejidos del cerebro del paciente. Este puede dirigirse al
sistema de recompensas en el cerebro, lo que ayuda a contrarrestar y aliviar
los síntomas de la depresión.
A diferencia de otros tratamientos, como
los medicamentos y la terapia electroconvulsiva, no hay efectos secundarios o
dolor. El dispositivo se siente como un casco para andar en bicicleta y un
pájaro carpintero golpeara la estructura.
“Es la primera vez en la neurociencia que
tenemos una tecnología que influye de una manera no invasiva en las estructuras
profundas del cerebro”, dice Ronen Segal, vicepresidente de investigación y
desarrollo de Brainsway. “Los pacientes vienen a sesiones diarias de 20
minutos, cinco veces a la semana, durante un mes”.
Brainsway no es el único pionero en la
medicina. Israel es el hogar de cerca de 700 empresas de dispositivos médicos,
de acuerdo con los informes de los medios, y tiene la mayor cantidad de
patentes de dispositivos médicos per cápita en el mundo. De acuerdo con Espicom
Business Intelligence, se espera que el mercado israelí de dispositivos médicos
alcance un valor 1,600 mdd en 2018, en comparación con 500 mdd en 2013.
“Lo que es único acerca de Israel es que
está lleno de personas insatisfechas”, dice Yonathan Aldiri, un emprendedor
serial que fue director de tecnología de Israel durante el gobierno del
presidente Shimon Peres. Después fundó Healthy.io, un sistema que puede
analizar las imágenes que se toman con un smartphone para ayudar a diagnosticar
a los pacientes.
“Esto es propicio para la ciencia, porque
tienes que desafiar su status quo, y la manera como se hacen los negocios,
siempre lo desafiamos”.
Las principales empresas israelíes en el
campo incluyen Given Imaging, los fabricantes de PillCam, una pequeña cápsula
desechable que es una alternativa a la endoscopía.
Otro grupo es Itamar Medical, que
desarrolló monitores para la yema de los dedos para tratar los trastornos del
sueño y problemas cardíacos. Otra es UpNRide, una silla de ruedas vertical para
cuadripléjicos, un proyecto que se desprendió de ReWalk, un dispositivo similar
para parapléjicos.
A pesar del número de empresas en la
escena, a Israel todavía le falta producir un gran líder mundial en dispositivos
médicos que sea equivalente a Teva, el grupo farmacéutico israelí.
“¿Cómo tomas una gran idea y la conviertes
en una gran compañía?”, pregunta Segal.
“Tenemos un Teva en el sector farmacéutico,
pero no tenemos uno en dispositivos médicos. Tenemos el potencial, pero
Brainsway tendrá que crecer para ser una empresa global, no una compañía
israelí…(tenemos que aprender) que la forma en que vendes un tratamiento para
la depresión en Japón es diferente de cómo lo vendes en EU”.
Parte del problema se debe a la fuerte
regulación de tratamientos médicos a nivel mundial y la cantidad de tiempo que
se requiere para desarrollar la tecnología médica.
Los largos tiempos de espera no funcionan
para los grupos digitales de rápido movimiento en Israel, que suelen mantener
bajos los costos y que a menudo se venden con el fin de hacer tener una
“salida” rápida y rentable.
Uno de ellos espera convertirse en el
último éxito es Avner Halperin, presidente ejecutivo de EarlySense, fabricante
de unos sensores que cuando se colocan debajo de un colchón, le permite a los
médicos y enfermeras monitorear de forma remota los signos vitales del
paciente.
La compañía afirma que hasta el momento la
información de los sensores ya ayudó a los médicos a salvar la vida de 300
personas y redujo en 20,000 los días de hospitalización.
Pero Halperin dice que es probable que la
empresa de 11 años de antigüedad requiera una ronda adicional de
financiamiento, para aumentar la suma de alrededor de 75 mdd que ya recaudaron
de los inversores, antes de que pueda proponer su paso para hacerse pública.
“Sabemos que es un maratón”, dice Halperin
deEarlySense. “En el mundo de la medicina, se requieren aproximadamente 10 y
hasta 20 años para hacer un cambio real”. “Los israelíes quieren ver resultados
inmediatos, pero a medida que la industria madura, estamos dispuestos a ser más
pacientes y a seguirlos pasos que se necesitan para lograr que los dispositivos
tecnológicos médicos lleguen al mercado”.