Los héroes españoles que salvaron a miles de judíos del Holocausto

02/Nov/2016

ABC, España, Por Inés Martín Rodrigo

Los héroes españoles que salvaron a miles de judíos del Holocausto

A finales de 2014, el Palacio de Santa Cruz,
en Madrid, acogió la exposición «Más allá del deber». La muestra, que pasó
prácticamente desapercibida a ojos mediáticos, buscaba homenajear la respuesta
humanitaria del Servicio Exterior frente al Holocausto. Isabel San Sebastián
(Santiago de Chile, 1959) sí reparó en la importancia de aquel gesto, que
honraba la figura de tantos y tantos héroes que murieron sin el reconocimiento
de su país. Aquello fue el punto de partida que la llevó a escribir «Lo último
que verán tus ojos» (Plaza & Janés), una apasionante novela que pone sobre
el tapete las relaciones que España y el nazismo mantuvieron durante la Segunda
Guerra Mundial.
Tomando como eje la relación, en el Nueva York
actual, entre un taxista neoyorquino y una marchante de arte española, la
escritora viaja hasta el Budapest ocupado por los nazis, Toledo, Nueva York o
Londres para reivindicar la figura de los valerosos hombres que, encarnados en
la figura de Ángel Sanz Briz, salvaron a miles de judíos de morir en el
Holocausto.
«Ahí está la magia de la ficción: empecé a
pensar, a leer cosas, a investigar, y poco a poco fue tejiéndose este tapiz de
ficción sobre la urdimbre de la realidad», cuenta San Sebastián, en una
entrevista con ABC. Su objetivo era plasmar «una de las grandes paradojas de
nuestra historia», que tuvo lugar en esa «España de los años 40 en la que, por
una parte, un grupo de diplomáticos, extraordinariamente valerosos, salvaron
miles de vidas y, por otra, el régimen franquista dio acogida y protección a miles
de nazis».
Luces y sombras
Lo cierto es que «la historia siempre se
escribe con luz y con sombra» y a San Sebastián le interesaba «rescatar ambas
cosas, la sombra y la luz, para resaltar el coraje, y el valor, y el mérito de
ese grupo de diplomáticos. España desprecia sistemáticamente a sus héroes.
Ángel Sanz Briz no es un personaje célebre de nuestra historia, y sus
compañeros menos todavía. Y se ha hablado muy poco del apoyo que dio la España
franquista a nazis perseguidos».
«Schindler fue un industrial alemán que
encontró un chollo en la utilización de mano de obra judía gratuita»
A juicio de la escritora, que llevó a cabo una
intensa labor de documentación e investigación y llegó a entrevistarse en
Budapest con uno de los judíos que sobrevivieron gracias a Sanz Briz, «es como
si hubiéramos querido correr un tupido velo». «Ha habido quien ha defendido que
esos diplomáticos actuaron en nombre de Franco, y no es verdad; actuaron en su
propio nombre, arriesgando mucho. Fueron un grupo de héroes, que merecen un
reconocimiento superior al que han tenido».
Motivaciones
Si pensamos en héroes del Holocausto, el
primer nombre que se nos viene a la mente, gracias a la imaginería
hollywoodiense, es el de Oskar Schindler. «Fue un industrial alemán que al
principio de la guerra encontró un chollo en la utilización de mano de obra
judía gratuita y a quien Spielberg convirtió en un héroe porque decidió salvar
a una lista de trabajadores judíos que se habían dejado la vida para hacerle a
él rico. Nuestros diplomáticos no tenían ninguna implicación personal en salvar
a estos judíos. Lo hicieron por dignidad, por conciencia, por humanidad, por
coraje», asegura San Sebastián, quien se sintió «muy orgullosa de ser española,
y además hija de un diplomático», al revivir aquellas experiencias.
Mientras se documentaba y escribía, la autora
comprobó, con sorpresa, las similitudes entre la expulsión de los judíos de
España, en 1492, y el Holocausto. «Vamos para atrás. Los Reyes Católicos les
expulsaron en lugar de matarles, y nunca consideraron que no fueran seres
humanos», lamenta. «En el mundo hay más personas buenas que malas, pero nunca
llegan al poder. Entre las virtudes que más escasean está la valentía, por eso
tienen tanto mérito estos diplomáticos», remata, como conclusión.