Los 10 días de retorno y reflexión

03/Oct/2019

Por Rabino Daniel Dolinsky, para CCIU

Los 10 días de retorno y reflexión

Cuenta una parábola talmúdica, que Resh Lakish, comenzó su vida como un ladrón. Un día Rabi Yojanan, se encontró con Resh Lakish y supo ver en el algo especial. Rabi Yojanan insistió que alguien con el vigor y la fortaleza de Resh Lakish, podría dedicar su vida a propósitos más nobles que ser bandido. Resh Lakish comenzó a estudiar Torá, y con el tiempo, se transformó en un prominente maestro, porque alguien como Rabi Yojanan, fue capaz de ver no solo lo que era, sino también lo que este hombre podía ser.
Rabi Yojanan nos enseñó que el ser humano, es el único que puede reír y llorar al mismo tiempo. Porque es también la única criatura que percibe la diferencia entre lo que es y lo que podría ser.
Estamos transitando los 10 días de retorno, 10 días de reflexión, 10 primeros días de todo un año por vivir.
En estos momentos estamos llamados a percibir un mundo de posibilidades en cada uno de nosotros y en los otros. Es hoy, que debemos elegir actitudes positivas, que nos acercarán a nuestros sueños, para hacer más de lo que hacemos, para ser más de lo que somos.
Como enseñaron nuestros jajamim: Nuestro mundo interior, depende de la pasión y la energía que arda en nuestro corazón, imaginemos lo invisible, observemos más allá de las apariencias, y percibamos todo lo nuevo que está por ser.
Comenzar un año, no es meramente reemplazar un “luaj” (calendario), por otro con un número de año diferente, la propuesta de la tradición judía, es dedicar un tiempo a repensar nuestra parte en la existencia.
Empezamos analizando y pensando cómo hacer un mundo mejor, y asumimos el compromiso de desplegar nuestros sueños, transformados en acciones a desarrollar durante todo el año.
Mi deseo es que este 5780 sea un año de encuentros, de disfrutar la vida, un año con menos drama y más romanticismo, más armonía, y por cierto, un tiempo de paz para el mundo.
Ojala las vivencias de este año sean una experiencia transformadora que nos permita disfrutar de la mejor versión de nosotros mismos.
Como todo tiempo es momento de proyectar, soñemos, y como no hay sueño sin agradecimiento, Baruj Ata Ad-nai Elohenu Melej Ha-olam, Sheejeianu, Vekimanu Ve-iguianu la Zman Ha-zé, gracias D-os por sostenernos, acompañarnos y protegernos, haciéndonos llegar a vivir y disfrutar este momento.
Shaná Tová u metuká para todos
Un año bueno, dulce y redondo para disfrutar!
Rab. Dany Dolinsky
Nueva Congregación Israelita
NCI de Montevideo