La Autoridad Palestina
planeaba presentar ayer, a través de Jordania, una moción ante el Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas, pidiendo que se determine que hasta fin del
2017 Israel se tendrá que haber retirado de los territorios en disputa en
Cisjordania (Judea y Samaria en términos bíblicos) , a fin de establecer allí
un Estado palestino independiente. La moción señalaría inclusive que la
retirada debe ser a las líneas previas al 67, o sea las fronteras que existían
cuando estalló la guerra de los 6 días.
La moción señalaría
inclusive que la retirada debe ser a las líneas previas al 67, o sea las
fronteras que existían cuando estalló la guerra de los Seis Días en junio de
1967.
Este hecho,
inclusive si no hay aún certeza alguna
de que prospere según las intenciones palestinas-y de todos modos no se trata
de algo que quedará claro ya hoy- requiere de algunas aclaraciones.
Y sentimos la necesidad
de hacerlas, no como quien se opone a que los palestinos tengan su propio Estado,
sino justamente en calidad de quien está a favor de soberanía palestina, pero
como un paso hacia la convivencia pacífica, no como una pieza más en el
complejo mosaico de conflicto que existe hoy.
Eso no se logrará con
medidas unilaterales sino únicamente en la mesa de negociaciones. Crear un
estado palestino por presiones de la ONU-incluso si se tratara de una
organización justa en su visión de Israel- es un error. El Estado palestino,
precisamente porque es clave para la dignidad del pueblo palestino y
porque con él deberán vivir en paz no
sólo sus habitantes palestinos sino también sus vecinos israelíes, debe ser
resultado de conversaciones entre las partes interesadas. Las imposiciones
desde afuera, no conducen a nada.
Y menos que menos, cuando
estas incluyen elementos irreales y extremos como la exigencia palestina de que
se imponga una retirada «a las líneas del 67», como si aquí no
hubiese pasado nada.
Es importante recordar
que esas «líneas del 67», eran las fronteras determinadas por el armisticio
de 1949, que puso fin a la guerra de independencia de Israel , impuesta al
estado judío por sus vecinos árabes..una guerra que se habría evitado si cuando
la recomendación de Partición de Palestina en la ONU (resolución 181 del
29.11.47) , el mundo árabe hubiese dado el «sí», en lugar de lanzarse
al ataque.
El Estado palestino que hoy quieren imponer a
través de la ONU para no negociar con Israel, se habría creado entonces, si las
opciones árabes hubiesen sido otras.
Pero digamos que
olvidamos el pasado…digamos que optamos por mirar solamente hacia adelante
..también con ese enfoque es un error apoyar la moción palestina en la ONU. Lo
que debe hacerse no es alentar a los palestinos a conseguir sus metas sin
sentarse a negociar, sino dejar en claro que únicamente en conversaciones
directas de paz, contarán con el apoyo del mundo.
Claro que ese mensaje va
también para Israel. Consideramos que la creación de hechos en el terreno en
forma unilateral, es nociva, y que antes de construir en asentamientos ya
existentes, lo sabio es lograr conversar hasta que se determinen fronteras, y
hacerlo luego con plena legitimidad, en el marco de un acuerdo . Es que parece
claro-y los palestinos lo saben-que Israel no podrá retirarse a las fronteras
«del 67», consideradas prácticamente indefendibles, aún si no caemos
en expresiones dramáticas como la usada por el otrora Canciller israelí Abba
Ebban que las llamó «fronteras de Auschwitz».
Pero Israel ha ofrecido
ya en el pasado que a cambio de las zonas donde vive el grueso de la población
judía de los asentamientos, los palestinos reciban territorios del Israel
soberano, igualando superficies intercambiadas. Cabe recordar que lo ofrecieron
jefes de gobiernos más centristas que Netanyahu..y que tampoco ellos llegaron a
nada…y no por no haberlo intentado.
Eso no quita, sin
embargo, que veamos con esperanza la posibilidad de que tras las elecciones del
17 de marzo en Israel, se forme un gobierno que combine plena firmeza en temas
de seguridad, con un enfoque plenamente abierto al diálogo con los palestinos.
Pensamos en un gobierno que actúe con mayor sabiduría política que el actual,
que hable menos y haga más, que vaya a la ofensiva diplomática y sepa ir un
paso más adelante que los palestinos..Si los convence que negocien en forma
auténtica en lugar de buscar presiones internacionales sobre Israel, sería
ideal. Y si no, al menos que sepa mostrarlo.
Y mientras los palestinos
parecen seguir creyendo que ganan si colocan a Israel en situación incómoda a
nivel internacional, en lugar de comprender que sólo en negociaciones
conseguirán algo concreto y palpable, es bueno recordar algo de lo que no dicen
a la ONU.
Como por ejemplo…que
por más decisiones que tome el organismo internacional, no habrá paz mientras
continúe la incitación. No habrá paz mientras gente como el Ministro para
Asuntos de Presos, Issa Karake, diga que el pago de una multa determinada por un
tribunal israelí a un terrorista, por haber matado a un civil israelí y su
hijito de un año y medio ,»equivale a quitar legitimidad a la resistencia
palestina».
Tampoco mientras un
asesor oficial del Presidente Abbas diga que «toda nuestra tierra ocupada volverá
a nosotros, aunque lleve tiempo», en referencia al territorio que incluye
al estado de Israel soberano. Mahmud al-Habbash, asesor presidencial para
Asuntos Religiosos e Islámicos y Juez Supremo en tema de Sharía (ley religiosa
islámica), dijo ya en octubre último que aceptar la existencia de Israel está
prohibido por la ley islámica. «Toda la tierra de Palestina es waqf (A.J: un bien islámico al que no hay
derecho a renunciar) y es bendita..Está prohibido vender,transferir propiedad o
facilitar la ocupación de un milímetro siquiera de ella», dijo el asesor,
según informó el periódico palestino «Al Hayat al-Jadida el 22 de
octubre».
Tampoco servirán de nada
los acuerdos, si en una publicación palestina, distribuida cada dos semanas
como agregado al periódico oficial palestino ya citado, se glorifica
terroristas y a la víctima de un atentado palestino-el rabino Yehuda Glick, que
resultó gravemente herido en un intento de matarle, a fin de octubre-se lo
presenta como una víbora.
Y ni que hablar de todo
lo que pasa en Gaza, bajo gobierno de Hamas, donde siguen construyendo túneles
y fabricando cohetes, donde sigue habiendo demasiados extremistas convencidos
de que les conviene comenzar la cuenta regresiva hacia la próxima guerra.
Lo que los palestinos no dicen en la ONU
30/Dic/2014
Uypress, Ana Jerozolimski