La Shoá fue solo el comienzo: el plan final de Hitler y el muftí – que no muchos conocen

13/May/2025

Hatzad Hasheni- Por Edi Katzman (Maariv)

A pesar de su enorme influencia histórica en lo que ocurre en Oriente Medio, la figura del muftí Al-Husseini no es ampliamente conocida. La guerra contra los judíos, su colaboración con Hitler y cómo se evitó el Holocausto en la Tierra de Israel.

Como parte del recuerdo de la horrible tragedia del Holocausto, generalmente se mencionan los actos de los nazis alemanes bajo el liderazgo de Adolf Hitler, que se fijaron como objetivo la aniquilación de los judíos. Sin embargo, hay una figura procedente precisamente de Oriente Medio, que estuvo involucrada activamente en hechos relacionados con la Shoá de los judíos europeos, y cuyo nombre casi no se menciona con el paso de los años.

Durante las décadas de 1920 y 1930, Amin al-Husseini fue el líder de los árabes presentes en el territorio del Mandato Británico de Palestina. Fue nombrado por los británicos como el muftí de Jerusalén con el fin de calmar la zona, pero los engañó y no cesó en sus acciones de incitación y promoción del terrorismo contra el asentamiento judío de entonces.

Lideró una línea que rechazaba cualquier forma de convivencia o cooperación con los judíos, incitaba constantemente contra ellos y estuvo detrás de asesinatos brutales. En 1920, organizó una manifestación en apoyo a la adhesión de los árabes locales al reino de Faisal, entonces rey de Siria. Durante esa manifestación, aprovechó sus extraordinarias habilidades retóricas para incitar a los presentes a atacar a los judíos.

“Era una persona excepcional, muy inteligente y manipulador. Y lo digo con pesar”, comparte el orientalista Dr. Edy Cohen, autor del libro “El Muftí y los Judíos”, sobre la colaboración de Al-Husseini con los nazis y Hitler durante el Holocausto, así como su rol en el asesinato de judíos en los países árabes.

Entre las masacres que dirigió contra el Yishuv judío, mucho antes de la creación del Estado de Israel, se encuentra la de 1929 (los disturbios de Hebrón), y también estuvo detrás de los disturbios del Farhud en Irak contra los judíos del país. Cabe recordar que Shlomo Mansour Z”L, quien fue secuestrado durante la masacre del 7 de octubre y asesinado en cautiverio por Hamás, era sobreviviente de aquellos pogromos.

Ezra Yajin, quien creció en Jerusalén en los años 30, contó en la serie “Enemigos” emitida por Kan 11 sobre los disturbios que lideró el muftí: “Molestaban constantemente a los que iban a rezar, a veces tiraban piedras, incluso excrementos. Nací hace 93 años. Todo el tiempo oía que mataban judíos de noche. Mi madre solía gritar en sueños”. Añadió: “En 1929, vinieron árabes desde la Puerta de Jaffa para cometer una masacre. Mi madre, incluso dormida, veía las piedras volando hacia nosotros y escuchaba los gritos de los árabes: ‘¡Itbaj al-Yahud!’ (‘¡maten a los judíos!’) con hachas en las manos. Eso la perseguía hasta el día de su muerte. Hoy lo llaman trauma postraumático. Tuvimos suerte de sobrevivir”.

“Tenía varios objetivos principales”, dice el Dr. Edy Cohen: “Evitar la llegada de judíos de Europa, revocar la Declaración Balfour, expulsar a los británicos. Por eso colaboró con los nazis: no podía lograr todo eso solo”.

El líder de los árabes y Hitler unidos en una meta común: la ‘solución final’ para los judíos

Ya a principios de los años 30, Al-Husseini se dirigió a funcionarios del régimen nazi para cooperar. Vio sus objetivos como una oportunidad para forjar intereses comunes con Hitler. Armas transferidas en secreto por Alemania nazi a Medio Oriente fueron utilizadas por células terroristas encabezadas por Al-Husseini para perpetrar atrocidades contra los judíos.

“Los nazis financiaron todas las manifestaciones, financiaron la Gran Revuelta. Querían crear anarquía aquí y lo lograron”, enfatiza el Dr. Cohen.

Después de escapar de los británicos que querían arrestarlo, Al-Husseini llegó a Berlín en plena Shoá y Segunda Guerra Mundial. “Era jefe de propaganda, tenía una oficina en Alemania. Promovía los intereses nazis en Medio Oriente, emitió fatwas para que soldados bosnios sirvieran en el ejército nazi. Lo que le pedían, lo hacía. Vivía con ellos, comía con ellos. Himmler, jefe de la Gestapo, era su amigo. Participó plenamente”, relata Cohen.

Según Cohen, “Hitler promovía las acciones de propaganda nazi en árabe desde la oficina de Al-Husseini en Berlín”.

¿Cuál era el interés nazi en esa colaboración?

“Atacar a los judíos. Querían conquistar todos los países árabes. Él les abrió el camino, les dio legitimidad. Los nazis e islamistas tenían objetivos comunes. Necesitaban a alguien que transmitiera su mensaje religioso en la lengua local. Y ese fue Al-Husseini”.

El objetivo final: exterminar el Yishuv judío y los judíos de los países árabes

Cohen detalla el plan de Hitler y Al-Husseini: “En 1942 los nazis intentaron entrar a la Tierra de Israel desde Egipto. Querían conquistar Egipto y de allí pasar a Palestina. Se decía entonces: ‘Si los alemanes llegan aquí, nos suicidaremos’. Querían conquistar el mundo, y si había un colaborador local como Al-Husseini, era más fácil. Querían matar a los judíos aquí igual que en Europa. Había planes para establecer cámaras de gas en el valle de Dotan, aprovechando los rieles de tren para transportar a los judíos, igual que en Europa. Querían traer a todos los judíos de países árabes y del Yishuv a ese lugar”.

Uno de los casos más impactantes: impidió la salvación de 4.000 niños judíos

Esos niños iban a ser enviados a América del Sur en un acuerdo con los nazis. Pero cuando Al-Husseini lo supo, presionó al alto mando nazi para detener la operación. Ese crimen de guerra provocó probablemente la muerte de todos esos niños que podían haber sido salvados.

“Al-Aqsa está en peligro” – un lema eterno de incitación

Al-Husseini utilizó repetidamente la mentira de que los judíos querían destruir la mezquita de Al-Aqsa para incitar a las masas árabes a asesinar judíos. Casi 100 años después, esa consigna sigue siendo utilizada como herramienta de incitación contra Israel, sin que muchos sepan que fue él quien la inventó.

El silenciamiento de la figura de Al-Husseini – también dentro de Israel

El Dr. Cohen critica el silencio que rodea a Al-Husseini:

“Está claro que lo están ocultando. Y hay muchos judíos que lo apoyan, lamentablemente. Incluso en Yad Vashem dicen que su rol fue marginal. Quitaron su foto junto a Hitler. ¿Por qué ese silencio?”

¿Cómo afecta este ocultamiento los esfuerzos diplomáticos de Israel?

“Primero que nada, daña la verdad. Se oculta la historia. Cuando los gazatíes nos llaman nazis, ¿quién colaboró realmente con los nazis? ¿Nosotros o ellos? Si no se dice la verdad, se les protege. En Occidente no saben casi nada sobre Al-Husseini. Hay que hablar más del tema. Yad Vashem decidió lo contrario: enterrar el asunto. Es una lástima”.