28-3-2012
Entre otras cosas, este conflicto arabe-israelí sirve como herramienta para los iraníes con intención de restaurar la gloria persa.
Para empezar, cuando se trata de Irán, se debe reconocer que el Primer Ministro Benjamin Natanyahu tiene razón.
Desde que los ayatollahs asumieron el poder los líderes iraníes no han dejado de hablar de Israel, refiriendose a el como el «pequeño Satanás» en todas las oportunidades.Y cuando estos líderes cuya palabra espiritual está restringida por tales grilletes mesiánicos, usan una expresión tan cargada es claro que deben tomar pasos activos para enfrentar tal Satanás, aunque sea pequeño.Pero al decirlo así, Netanyahu está en lo correcto, hasta ahí llega.
Como el opio de las masas ignorantes, la religión siempre ha sido usada por políticos manipulantes para lograr sus objetivos profanos. El término «perverso» le sirvió al presidente Reagan en 1982 cuando etiquetó a la Unión Soviética de «El imperio perverso» El término «cruzada» le sirvió a otro presidente americano, como respuesta cristiana adecuada a los actos terroristas del 11 de setiembre de 2001.
Cualquier ideología que pretenda poseer una verdad absoluta y una bondad absoluta necesita que un enemigo ideológico opositor de peso florezca. El Islam se desarrolló en el desierto árabe sobre bases judeo-cristianas y está totalmente inmerso en polémicas teológicas con relación a los judíos y cristianos.En esencia, el Islam combina el monoteísmo judío con la ideología misionera cristiana.Si fuese privada de su relación con judíos y cristianos nada quedaría de ella. El discurso islámico contemporáneo encuentra un equivalente en el conflicto palestino, como confrontación primordial musulmán con «Ahl al-Kitab», El pueblo del libro, que desde la perspectiva musulmana incluye a a judíos y musulmanes.
En lo que refiere a Irán, no es una coincidencia que la doctrina shiita haya prendido entre los pueblos persas.Desde el comienzo, el shiismo fue una arena interna islámica que sirvió para promover los objetivos nacionales iraníes en relación a los árabes que conquistaron Persia y forzaron a sus habitantes a convertirse .Por lo tanto no es sorpresa que el presidente M.Ahmadinejad y otros líderes iraníes hagan repetidas referencias a la nación iraní en sus discursos.
Testimonio de la profunda e histórica animosidad entre los persas y los árabes puede ser encontrada en la literatura shiita relacionadas al fin del mundo.Un artículo tradicional relacionado a la aparición,»» de el Mahdi, el Mesías Shiita establece:» Preocúpate ante los dictadores árabes por el castigo que se acerca». Y en su reaparición , él realmente comenzará a cuidar a los árabes: «Cuando el Mahdi aparece no habrá nada excepto la espada entre el y los árabes y el Qureish ( la tribu de Mohamed)», como otro relato plantea.
El Islam Sunni-Arab se defiende y acusa a los shiitas de basar su doctrina en conveniencia judía. Se basa, naturalmente, en su propia literatura, la cual también habla del Mahdi » imponiendo la justicia de David y Salomón.» Y si esto no es suficiente, cuando el reaparece » el emitirá el llamado al rezo invocando explícitamente el nombre de Allah en hebreo.» como otro dicho tradicional lo tiene.
Si ese es el caso, las cosas en esta parte del mundo no son tan simples, Cómo el unico hijo en la región del «Gran Satán Americano» y su amado aliado, Israel está jugando en las ligas mayores y continúa pateando al los palestinos. La ocupación israelí prolongada satisface la necesidad de la existencia de lo maldito o perverso, de Satán y la perspectiva de justicia divina. Es el combustible que gira las ruedas de la manipulación de los seminarios de los altos sacerdotes de las religiones monoteístas.
Entre otras cosas, el conflicto sirve como herramienta de manipulación para los iraníes en su intención de restaurar la gloria persa. Contra el telón de la animosidad musulmana histórica hacia los judíos y a través del pretexto palestino, ellos ganan un seguimiento entre las masas árabes. Los mesiánicos cristianos y judíos intentan forzar el asunto y acercar la llegada de sus Mesías. Israel está, por lo tanto, situada en el torbellino de mayor confrontación que conecta las partes de la constelación monoteísta de fuerzas.
La ocupación de Israel satisface una antigua necesidad del Medio Oriente de maldad o perversidad
29/Mar/2012
Haaretz