26-3-2012
Complicidad. Mohamed Merah no habría actuado solo, como se creyó al principio
Abdelkader Merah fue imputado ayer de complicidad en los siete asesinatos confesados por su hermano Mohamed en la ciudad de Toulouse y la vecina localidad de Montauban, en el sur de Francia, crímenes en los que los investigadores no descartan la participación de otras personas.
Mohamed Merah, de 23 años y quien antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad confesó haber matado a tiros a tres militares y a tres niños y un profesor de un colegio judío, actuó en solitario, pero la Policía trata de determinar si se benefició de apoyo logístico, tanto en la comisión de los asesinatos como en la preparación de los mismos.
>En primera línea de la sospecha figura su hermano mayor Abdelkader, de 29 años, profundamente religioso y relacionado en el pasado con una red que enviaba a jóvenes a Afganistán.
La imputación se produce después que la Policía le interrogara durante 96 horas, tras haber sido arrestado el miércoles 21 en el transcurso de la operación en la que Mohamed fue acorralado en su domicilio de Toulouse, donde fue abatido un día y medio más tarde.
Abdelkader enfrenta cargos de complicidad en los asesinatos, asociación de malhechores y robo. «Las investigaciones llevadas a cabo por los servicios de la Policía han permitido establecer contra Abdelkader Merah la existencia de indicios graves o concordantes que hacen creíble su participación como cómplice en la comisión de crímenes ligados a una empresa terrorista», señaló el Ministerio Público en un comunicado.
La fiscalía investigará así si Abdelkader ayudó a su hermano a cometer cada uno de los siete asesinatos: un soldado en Toulouse el 11 de marzo, otros dos militares cuatro días después en la vecina Montauban, y tres niños y un docente en una escuela judía el lunes 19.
El lamento del asesino
El homicida, que filmó sus crímenes con la intención de difundir las imágenes a través de internet, se lamentó ante la Policía de no haber llegado al colegio judío algo más tarde para matar a más niños, según relató ayer el semanario Le Journal du Dimanche.
A su vez, le contó a la Policía «el placer infinito» que sintió al cometer los crímenes, su deseo de «ver a sus víctimas y tocarlas», señaló el dominical.
Mohamed Merah dijo haber recibido instrucción en Afganistán, donde le aseguraron que «matar a un soldado francés en Francia tiene la misma repercusión que matar a 10 soldados» en el país asiático. El asesino manifestó además su intención de continuar su recorrido mortal por otras ciudades, entre ellas París. (EFE)
La Justicia francesa imputó al hermano del asesino serial
26/Mar/2012
El Observador