El diputado electo por
Unidad Popular, dirigente del Movimiento 26 de Marzo, Eduardo Rubio, expresó a
través del diario La Juventud que su grupo político izquierdista es “amigo de
la revolución iraní”, pero negó tener un vínculo con ese país y con el
diplomático Ahmed Sabatgold, quien en diciembre debió abandonar el país por
pedido del indirecto gobierno, al vinculárselo con actividades “sospechosas”.“No
lo ocultamos porque es parte de nuestros valores antiimperialistas. Ni lo
negamos, ni no negaremos. Es parte de nuestra política”, recalcó Rubio.
El diputado señaló que el
apoyo de Irán al diario La juventud, al Movimiento 26 de Marzo y a Unidad
Popular “es parte de una campaña de mentiras mundial contra Irán” y contra
Unidad Popular.“Tuvimos las pedradas contra la SCJ cuando el triunfo de
Peñarol, que lo planteó el Ministerio del Interior, el jefe de Policía de
Montevideo y después lo desmintió inteligencia policial. Se mantuvo la mentira
como parte de la campaña y ahora tiran esto”, dijo haciendo referencia al
artículo de El Observador en donde se señala la relación.
Por otra parte, Rubio
agregó que se trata de una “muy mala novela” la de relacionar al maletín
hallado cerca de la embajada de Israel con este funcionario. Expresó que es
“insostenible” que un hombre vaya a hacer eso en un auto de la embajada a la
vista de las cámaras.“La incidencia del Mosad en Uruguay, ¿no les preocupa?
Filman, toman registro, hacen operativos y ordenan al gobierno lo que tiene que
hacer. ¿A nadie le preocupó la injerencia permanente de Julissa Reynoso en la
vida política del Uruguay a favor del gobierno de Mujica?”, se pregunta Rubio
en su columna.“Es parte de una campaña que intenta tapar la masacre en Gaza, en
Palestina, como un operativo de encumbramiento y para enchastrar a Unidad
Popular que viene creciendo”, insistió.
La izquierda radical uruguaya y el Islam
12/Feb/2015
El Observador