Lunes, 10 de octubre de 2011 Si las últimas palabras del Primer Ministro turco hubiesen de tomarse en serio (Muchos las aceptan y comparten) el potencial atómico israelí es hoy un gran peligro para la humanidad
por Miguel Martín
Si las últimas palabras del Primer Ministro turco hubiesen de tomarse en serio (Muchos las aceptan y comparten) el potencial atómico israelí es hoy un gran peligro para la humanidad. Y no digamos nada si se trata de las permanentes “denuncias” del iraní Ahmadineyad. Así pues el gran problema que Oriente Medio tiene hoy por encima de otros más severos y peligrosos es la capacidad nuclear israelí, un “peligro internacional para la humanidad” según Erdogan y muchos como él.
De aceptar como “verdades empíricas” todas y cada una de las manifestaciones de los adversarios israelíes cuya obsesión permanente consiste en sacudir el espantajo del Israel como Estado que viola todos y cada uno de los derechos internacionales incluidas las “condenas” de las NNUU que dicen ellos “ignora” e incumple, Israel ha sido, es y será un “peligro permanente” para la humanidad. Para ellos, claro está.
Sin embargo para no ser embaucados por tanta mentira y manipulación hay que acudir a los datos para escapar de la oscuridad y el trapicheo de la ideas y nada mejor que acudir a las últimas concesiones de la Academia Sueca y los Nobel con que ha premiado los trabajos científicos en la edición de 2011 de cinco investigadores judíos de distintas procedencias y nacionalidades. Saúl Perlmutter de los EEUU en Física, Dan Shechtman de Israel en Química y Bruce Beutler y Ralf Steinman de los EEUU junto a Jules Hoffman de Francia, en Medicina y Fisiología. Por contra dos mujeres árabes han sido condecoradas con el de la Paz.
¿Cuántos árabes en total han sido acreedores del Nobel? ocho de la Paz y uno solo: Ahmed Hassan Zewail, Premio Nobel de Química 1999. ¿Cuántos judíos en total? ¡Más de 170!
¿Dónde está entonces el “peligro” judío que tanto inquieta y asusta? Si todas las “bombas” e “ingenios peligrosos” que se pueden contar en el haber del mundo judío son como los citados; si cuantos renuncian a la realidad de los premios Nobel concedidos a judíos, insisten en mantener un estrafalario y arrogante espíritu jueofobo; si niegan la mayor para mantener un histérico y nefando catálogo de acusaciones que alimente un espíritu antisemita; si esto se vende y se compra en el mercado de las ideas de nuestras sociedades sin rubor ni decencia alguna, es que algo marcha muy mal de nuevo en este viejo y estúpido mundo.
Nuestras sociedades, enfermas de odio, frustración, estulticia, acomplejadas y atrapadas en sus propias contradicciones, necesitan mantener una obsesiva y despreciable fijación ciega de objetividad, consumidora de un discurso miope, aquejadas de una parcialidad inmune a la realidad, nada neutrales ante las evidencias y carentes de ecuanimidad, incapaces de digerir la verdad que indican datos como los premios Nobel concedidos hasta la fecha a judíos galardonados por sus hallazgos, descubrimientos y trabajos en beneficio de toda la humanidad.
Esa es la genuina “bomba” judía de siglos que no mata pero beneficia a todos los humanos por igual; que no discrimina en función de ideas, colores de piel, religión, culturas. Mientras tanto se insiste obsesivamente con la otra “bomba”, la que sí posee Israel pero nunca ha hecho uso de ella.
¡Qué peligro corremos todos si algún día Erdogan u otro de sus correligionarios consiguen uno de esos artefactos! Vistos cómo se conducen con sus pueblos, deberían preocuparnos y mucho porque no tendrían empacho alguno en usarlos. Mientras tanto, lo que vende y mucho es denunciar la capacidad nuclear israelí. ¿Y los Nobel? ¿Y eso para qué sirve? Desde luego, en España, para muy poco. Nuestros galardonados nacionales se cuentan con los dedos de una mano. Nuestros cretinos, sin embargo, obsesionados con la “capacidad nuclear israelí” necesitan de millones de dedos. ¡Y cómo se les llena la bocaza acusando a los judíos de todos los males del mundo mundial!
¿De que bomba hablamos entonces? ¿Quiénes son verdaderamente un peligro para la humanidad?
La bomba de Israel
10/Oct/2011
El Reloj, Miguel Martín