Kspace, una exitosa experiencia judía en Florida

28/Feb/2014

Nuevo Mundo Israelita, Venezuela

Kspace, una exitosa experiencia judía en Florida

Durante los últimos años, la población judía de origen latinoamericano se ha incrementado notablemente en el sur del estado de Florida. En muchos casos, los jóvenes de esta creciente comunidad se sienten aislados, pues es sabido que la idiosincrasia latina es muy distinta a la de las tradicionales kehilot estadounidenses.Cinco años atrás, por solicitud de una joven que se encontraba en esa situación, el rabino Yossi Smierc creó un grupo de estudiantes universitarios que se reuniría una vez por semana, con el fin de conocer a otros jóvenes y estudiar Judaísmo. “Al comienzo acudían cinco o seis, pero al poco tiempo ya había de 30 a 40”, cuenta Smierc, quien es de origen argentino.Aparte de los shiurim (charlas sobre Torá), el grupo comenzó a organizar paseos, cenas de Shabat, parrilladas y otras actividades que tenían lugar en casas particulares, sinagogas o establecimientos comerciales, “todo con el fin de unir a esa juventud sedienta de sus raíces”, dice.Una de esas reuniones tuvo lugar en casa de un emigrado de Venezuela, quien decidió apoyar económicamente la iniciativa. Se logró alquilar un local ubicado frente a la playa de Sunny Isles, y así nació Kspace, con Smierc como director.En cada Kabalat Shabat, y en la celebración de las festividades judías de Kspace, participan hoy en día cientos de jóvenes. La mayoría de las actividades están destinadas a adultos (21 a 33 años), pero hay también un grupo Sub-Twenty (17 a 20 años). Su éxito muestra hasta qué punto estos muchachos sentían la necesidad de un lugar de encuentro; según Smierc, el crecimiento ha sido del 50% tan solo en el último año; también se han incorporado numerosos judíos franceses, que emigraron de su país por el creciente antisemitismo. Recientemente, la organización mudó su sede al centro comercial Waterway Mall, en Aventura.Entre las reuniones más populares están las cenas de shabat especiales, con gastronomía brasileña, peruana, jamaiquina, asiática y de otros orígenes; las sesiones de rikudim (bailes israelíes), los “jueves sociales”, y unos lujosos Shabatonim (fines de semana) anuales. “Pero cada noche hay algo”, exclama su director.El rabino Smierc también destaca que Kspace organiza actividades de voluntariado para apoyar a niños de bajos recursos, enfermos o con discapacidad, así como ancianos, y se preparan cestas de productos para personas sin hogar.Hoy en día, después de cinco años, Kspace cuenta con más de 2300 participantes regulares, y se enorgullece de haber sido el vehículo para “25 parejas casadas y unas 20 en camino”, dice Smierc con satisfacción.