Israel: Reproducen aceite utilizado en Templo de Jerusalén

23/Dic/2014

Israel en Línea,Ricardo Flesler

Israel: Reproducen aceite utilizado en Templo de Jerusalén

Expertos agrícolas,
artesanos y rabinos recrearon por primera vez el aceite puro que se empleaba
para encender la Menorá del Templo de Jerusalén, con motivo esta semana de la
festividad de Jánuca.
El aceite, recuperado por
iniciativa del llamado Instituto del Templo, dedicado a la reconstrucción de
objetos que se empleaban en ese recinto sagrado para el judaísmo, fue producido
tal y como se hacía hace 2.000 años, explicó el rabino Haim Richman.
«Lo hicimos según la Torá
y las leyes que concernían a la actividad en el Templo», indicó el rabino,
también director del departamento internacional del Instituto.
El aceite producido,
apenas cuatro litros y medio, prensado de un total de 150 kilogramos de olivas,
es expuesto en la sede del instituto en la Ciudad Vieja de Jerusalén con motivo
del séptimo día de Jánuca, que literalmente significa «inauguración».
En esta fiesta los judíos
conmemoran la purificación y dedicación del Templo de Jerusalén por los
macabeos tras derrotar al Imperio Seléucida en una revuelta en el siglo II a.C.
Según la tradición, una
pequeña porción de aceite puro que hallaron abandonado, sirvió para encender el
candelabro durante ocho días, los mismos que dura la fiesta.
Desde la destrucción del
Templo por los romanos en el siglo I, la fiesta se conmemora en los hogares
judíos con el encendido progresivo de ocho lámparas de aceite y se acompaña de
la entrega de regalos a los niños, fiestas populares y alimentos típicos, en su
mayoría fritos en aceite.
Richman afirmó que este
año su instituto quizo acercar un poco más a la población a una fiesta
estrechamente ligada a las estrictas prácticas de purificación que se aplicaban
hace dos milenios al entrar en el Templo.
«Las leyes de
purificación son muy conocidas a nivel familiar, todo el mundo sabe lo que es
un ‘mikve’ (baño ritual), pero las que eran aplicadas en el Templo no lo son
porque no existe», sostuvo.
Después de años de
estudio, los eruditos llegaron a la conclusión de que el aceite puro debía
provenir de algún tipo de plantación orgánica separada porque, según la Mishná
(compendio de leyes judías que en el siglo III consolidó la tradición oral), se
sabe que los olivos destinados para el aceite del Templo no se mezclaban con
ninguna otra plantación.
Tal era el esmero que se
ponía en la pureza del aceite que el instituto consideró también necesario
prensar las olivas sin intervención de ningún elemento metálico, basándose en
otro principio religioso milenario según el cual el metal fundido podría
provenir de una espada manchada con la sangre de un muerto, lo que sería
impuro.
Por esa misma razón, las
vasijas en las que fue almacenado el aceite son únicamente de cerámica.
«Fue un proceso
complejo», aseguró el rabino al reconocer que, si bien no todos los detalles
son conocidos, «la investigación fue exhaustiva y larga y duró todo lo
necesario hasta sacar las conclusiones que se requerían».
Identificado con la
derecha más nacionalista en Israel, el Instituto del Templo está formado por
rabinos y feligreses que creen que el judaísmo no debe esperar de brazos
cruzados la llegada de su Mesías, como defiende la ultraortodoxia.
Por ello, desde hace tres
décadas están abocados a la fabricación de los utensilios que se usaban en el
Templo, la fabricación de los ropajes que vestían los grandes sacerdotes – hace
unos años fue necesario encontrar un gusano especial en Turquía para extraer de
él el color celeste -, y la liturgia del trabajo sagrado que se hacía en el
santuario.
«Queremos concienciar al
pueblo de lo que se hacía en el Templo», subrayó en ese sentido Richman, convencido
de que la era mesiánica esta cerca.
Una faceta más polémica
del grupo es la defensa del derecho de los judíos a rezar en el lugar donde
estuvo el santuario, el Monte del Templo, una demanda que en los últimos meses
generó gran tensión con la población árabe de Jerusalén.
«La historia de Jánuca es
en gran medida la de la lucha del pueblo judío por un hogar en la Tierra de
Israel y por el Monte del Templo. Creemos que los judíos deben luchar por sus
creencias, tal y como hicieron los macabeos hace más de 2.000 mil años»,
declaró el rabino.