20/07/2011 Israel presentará próximamente a la ONU su propio mapa sobre lo que considera que es la frontera marítima con Líbano, tras haber aprobado el Gobierno de Benjamín Netaniahu la delimitación a partir de “principios jurídicos, acuerdos internacionales e intereses de explotación económica”.
“No cederemos ni un ápice”, aseguró el Ministro de Exteriores, Avigdor Liberman, en la reunión semanal del Consejo de Ministros, que aprobó el mapa con una descripción de su límite marítimo con Líbano y Chipre, dos países vecinos.
Liberman explicó en la reunión que Israel tiene “una postura muy sólida desde el punto de vista de los mapas”, y que luchará ante la ONU “por cada centímetro” para preservar los intereses territoriales y económicos de Israel.
La frontera marítima con el Líbano nunca ha sido delimitada porque ese país está formalmente en estado de guerra con Israel, pero a través de la ONU se comenzó en 2000 la delimitación por tierra.
La marítima, tanto en lo que tiene que ver con las aguas territoriales como las de explotación económica, se basan en dos acuerdos alcanzados entre Chipre y Líbano, de un lado, y Chipre e Israel, del otro.
En agosto pasado Líbano presentó a la ONU su delimitación fronteriza en el Mediterráneo Oriental con unas coordenadas que, según Netaniahu, “contradicen el acuerdo que (el país árabe) firmó con Chipre en 2007″.
El límite presentado por Beirut es más al sur que el aprobado hoy por Israel a partir de los acuerdos de referencia con Chipre, y que consiste en una línea recta entre la frontera terrestre en Rosh HaNikrá y el punto de encuentro de las aguas fijadas por Nicosia en sus dos acuerdos bilaterales con Israel y Líbano.
Israel apelará la propuesta del Líbano en la ONU por temor a que, de no hacerlo, la comunidad internacional reconozca esa delimitación como permanente.
“Es importante ofrecer a la ONU lo antes posible la versión israelí, y reaccionar a la propuesta libanesa. No responder puede ser interpretado como un acuerdo tácito”, explicó sobre el tema una alta fuente diplomática.
En principio se había informado de que incluso Estados Unidos, aliado de Israel, había aceptado la propuesta libanesa pero Liberman aseguró que esa información “no tiene fundamento”.
La disputa en torno a las aguas territoriales y de explotación económica ha cobrado fuerza en los últimos tres años por el descubrimiento de grandes cantidades de gas natural entre la costa levantina y Chipre, en yacimientos que por ahora explota Israel pero que podrían ser transfronterizos.
La demanda del Líbano no afecta a los yacimientos de gas israelí “Tamar” y “Leviathan”, pero las prospecciones se han acelerado en toda la región y hay de por medio grandes empresas internacionales, entre ellas varias estadounidenses y al menos una noruega.
[Aurora]
Israel presentará a la ONU el mapa de la frontera marítima con Líbano
20/Jul/2011
NotiIsrael